N. S.
El gremio de editores de Castilla y León analizó ayer en Zamora las propuestas que llevarán a cabo en la Feria del Libro de Guadalajara en México, donde la Comunidad asistirá como invitada de honor, del 27 de noviembre al 5 de diciembre con el lema «Castilla y León, cuna del español», explicó ayer el presidente del colectivo, José Ángel Zapatero, con motivo de celebración en la capital de la reunión anual de la agrupación que cuenta con 28 socios.
La feria mexicana se trata del «mayor escaparate del libro en español», precisó Zapatero, mientras que Fernando Arnaiz, de la editorial burgalesa «Dossoles», matizó que «los autores castellanoleones, que en latinoamericana no son conocidos, van a tener visibilidad» en un evento al que «asistirán bibliotecarios de Estados Unidos».
El presidente del gremio de editores de Castilla y León indicó que todavía falta por concretar «los escritores que acudirán a la Feria y las actividades que se van a realizar, para lo que se está trabajando en colaboración con la «Junta», aunque concretó que participarán «artistas plásticos y habrá actuaciones musicales o espectáculos teatrales porque es una fiesta de la cultura, no sólo del libro». Además, José Ángel Zapatero afirmó que el gremio de los editores «está en crisis permanente, por lo que la situación general no nos ha hecho caer en picado, aunque ahora existe una cierta incertidumbre por saber cómo se van a vender los textos en un futuro a corto plazo», en relación con el desarrollo del libro digital.
El editor Daniel Tejera, de Valladolid, ahondó que el soporte digital «carece de un marco legal» y que la distribución «es escasa» y explicó que los principales interesados en que se comercialice el e-book «son los fabricantes de hardware que precisan de los contenidos literarios». Para Pedro Crespo, único editor zamorano que forma parte del gremio, «el libro electrónico se utilizará para volúmenes académicos», en tanto que el profesional burgalés Fernando Arnaiz defendió que «el soporte tradicional en papel seguirá utilizándose para la literatura, la poesía y la historia y para un segmento de población pasa de los 40 años, quienes adquieren más libros y tienen un poder adquisitivo mayor».