JUDIT CALVO
Medio centenar de alumnos participan cada curso en proyectos relacionados con empresas, la mayoría locales, «aunque también trabajamos con otras industrias de fuera implantadas en Salamanca o Valladolid», explica Margarita Morán, directora de la Escuela Politécnica de Zamora.
Con la nueva estructura de la Universidad, fruto de la puesta en marcha del Proceso de Bolonia, la investigación es una actividad indispensable en las aulas que se potencia al máximo, «ahora es muy importante realizar prácticas, investigación... con Bolonia los laboratorios están a pleno rendimiento», asegura Roberto García. Una medida, la de dejar un poco de lado los libros de teoría, que está dejando sus frutos, «hay gente que se coloca gracias a los proyectos y las prácticas en empresa que llevamos a cabo».
El futuro de la innovación pasa por la dilatada relación entre Universidad y empresa, pero los negocios locales no tienen muy claro que pueden colaborar con el Campus Viriato, «la gente nos dice que está haciendo un proyecto con el Instituto Tecnológico de Tarragona, y nos preguntan, "¿pero vosotros también hacéis esto?". Darnos a conocer es uno de nuestros retos más acuciantes, podemos hacer cosas muy importantes juntos».