M. J. F.
Las grandes dimensiones de la maquinaria pesada empleada en el desarrollo de los trabajos de ampliación del polígono de La Hiniesta también provocaron el derribo de un poste de luz de alta tensión situado al borde del camino de acceso a la vivienda por parte de uno de los camiones. «Esa fue una de las tres veces que nos quedamos sin luz, con lo que nos tocaba llamar a Iberdrola aunque tardaban varias horas en reestrablecer el servicio», detalla la propietaria, Carmen Suena. La interrupción del suministro eléctrico conllevó que algunos de los alimentos que la familia guardaba en arcones frigoríficos se echaran a perder.
La falta de iluminación del sendero que conduce a la casa es otra de las carencias que afronta a diario esta familia. «Justo en frente de la carretera hay una urbanización que si tiene farolas pero a nosotros no nos han puesto ni una», recrimina Carmen Suena. Algo que le impide salir de su casa por las noches por miedo a los toxicómanos que se dan cita en las cercanías de su casa.