M. J. F.
«Confiamos en las buenas palabras que nos dieron y al final no nos arreglaron nada». Esta es la denuncia que realiza Lorena Bellido respecto a las grietas que aparecieron en la vivienda de su madre como consecuencia del constante paso de vehículos pesados a la entrada del domicilio durante el transcurso de los trabajos de ampliación del polígono de La Hiniesta, que se prolongaron entre los meses de abril y noviembre de 2008. Un tiempo en el que la familia apenas pudo desscansar «ya que los camiones pasaban día y noche y hacían temblar la vivienda», según rememora la joven.
Al margen de las molestias causadas por el ruido constante, las vibraciones causadas por los camiones y apisonadoras originaron grietas en todas las habitaciones de la casa que son visibles a día de hoy. Los encargados de las obras, gestionada por la Entidad Pública de Suelo Empresarial Sepes, se comprometieron a arreglar los desperfectos asociados al paso de la maquinaria. «Nos camelaron y por eso no hicimos nada y luego acabaron la obra sin que nadie vinera a arreglar las grietas», critica Bellido.
Después de más de un año de la conclusión de las obras, la familia confiesa que hasta ahora no ha tomado ninguna medida «porque no sabíamos a quién dirigirnos». Por ello reclama a los servicios municipales que les informen sobre los medios para paliar los desperfectos causados por la maquinaria.
El ruido y las vibraciones no han sido los únicos inconvenientes derivados de las obras, ya que esta familia también ha sufrido molestias como consecuencia de un poco de luz de gran potencia ubicado en las proximidades de su vivienda para facilitar el desarrollo de las obras. «Durante los últimos meses seguían trabajando por la noche y no nos dejaban dormir», recrimina la madre, Mª Carmen Suena. Abuela de un nieto de cinco años, durante el tiempo en el que se prolongaron las obras «también tuvimos que extremas las precauciones porque los camiones pasaban a toda velocidad sin tener en cuenta que vivíamos aquí». Esta zamorana es la única vecina que reside en esta zona durante todo el año, rodeada de otras fincas que sólo son habitadas en verano.