TANIA SUTIL
Las cartas de los zamoranos a los Reyes Mayos están repletas de deseos muy variados y personales pero, a la hora de expresar sus peticiones para la ciudad, los vecinos son unánimes: trabajo, aparcamientos, más reparaciones de pavimento y menos multas de tráfico. Una simple encuesta a pie de calle a los viandantes es suficiente para constatar que la principal preocupación de los zamoranos es la generación de empleo tanto para las personas en paro como para los jóvenes que buscan su primera salida profesional tras concluir sus estudios.
Sin embargo, la epístola a Sus Majestades bajo el remite de Zamora reserva otras muchas peticiones que esperan su cumplimiento a lo largo del año 2010 recién estrenado. El arreglo de aceras y pavimento en varios puntos de la ciudad trae de cabeza a zamoranos como Germán Calles o Baldomero Pérez, hartos de tropezarse cada vez que deciden dar un paseo por la capital. Especial hincapié ponen los zamoranos en el casco histórico, que acapara buena parte de las exigencias de los vecinos para su ciudad en este nuevo año.
A Melchor, Gaspar y Baltasar los zamoranos le urgen una revitalización del casco histórico «para que no se acabe muriendo», apunta con criterio Ángel Lozano, sabedor del retroceso de la zona si se tiene en cuenta que es propietario de un mesón en el eje antiguo. «O hacen algo o esta parte de Zamora se muere porque aunque el Castillo ha dado mucha vida, necesitamos movimiento, viviendas y tiendas, más vitalidad comercial e incluso una ampliación del Museo de Semana Santa que atraiga a más gente en general, no sólo turistas», valora el zamorano, muy preocupado por el futuro del área en el que trabaja.
«Menos multas y restricciones y, a cambio, más obra de interés como el nuevo puente», indica sin dudarlo un segundo otra zamorana, Mariluz Chapado, quien habla incluso de «acoso policial», sobre todo, en el casco histórico. De la misma opinión es Tránsito Aguirre, que reivindica en la zona «más servicios», por ejemplo, el del autobús, «en lugar de tanta multa, que en cuanto te descuidas un segundo a hacer una compra ya te han plantado el papelito rosa en el coche», completa otro viandante que, casualmente, en el momento de la encuesta regresaba de pagar en la entidad bancaria correspondiente el importe de una sanción por un desafortunado aparcamiento en la zona histórica de la ciudad. «Así se llenan bien las arcas», bromeaba con resignación tras cuestionar «la excesiva rigidez con la que actúan ahora los agentes de la Policía Municipal, ellos sabrán por qué», apostilla.
De casi el otro extremo de la ciudad habla Marta Lorenzo, residente en las Tres Cruces, que pide al equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Zamora la creación de más aparcamientos en todo el municipio y el reintento de construir el fallido parking en Tres Cruces. «Digan lo que digan, es necesario por muchos reparos que quieran plantear», sopesa. Solicita, además, «más parques infantiles en toda Zamora», una petición bien distinta a la del joven Álvaro de Pedro, estudiante de Bachillerato para quien lo realmente importante en este momento de su vida no es ni el trabajo ni el aparcamiento, sino «que nos hagan a los jóvenes un botellódromo donde podamos disfrutar sin que nos persiga la Policía ni nadie nos mire mal», indica. Aunque es consciente de que prácticas de este tipo implican molestias a los vecinos, insiste en que el Ayuntamiento de Zamora «debería plantearse alguna iniciativa en este sentido porque los jóvenes estaríamos muy agradecidos de una medida en esta dirección», indica con seguridad.
Las peticiones se suman a la larga lista que año tras año reciben los Reyes Magos de Oriente, que ayer mismo arribaron en la Plaza Mayor de Zamora con todo un saco de peticiones de niños y mayores. Sólo ellos saben si los responsables políticos de Zamora cumplirán los deseos de los zamoranos para su ciudad en este 2010 recién inaugurado.