M. J. F.
La somnolencia y la distracción fueron los factores mayoritarios que estuvieron detrás de los trece accidentes mortales registrados a lo largo del año pasado en las carreteras de la provincia, según los datos facilitados por la Dirección General de Tráfico. En concreto, ambas circunstancias fueran la causa de seis siniestros, mientras que la velocidad inadecuada influyó en otro de los sucesos. La irrupción de peatones, y las averías mecánicas fueron otros de los factores desencadenantes.
Por clases, las salidas de la calzada han sido el tipo de accidente más habitual, con siete casos, seguidos del vuelco, el atropello y la colisión.
El balance elaborado por la Dirección General de Tráfico también clasifica los siniestros por tipología de vía en los que sucedieron. Las carreteras nacionales de la provincia concentran el mayor volumen de sucesos, con cinco casos, seguidas de las carreteras de carácter provincial, con tres, y las autovías, con uno, mientras que el resto pertenecen a otro tipo de vías. Por otro lado, la provincia registró dos accidentes mortales de motocicleta a lo largo del año pasado, uno menos que durante el 2008.
En el conjunto de Castilla y León, las carreteras se han cobrado la vida de 194 personas en el último año, un 16% menos que en 2008. La cifra de muertos en accidentes de tráfico en las carreteras españolas durante el año pasado fue de 1.897, lo que supone un 13% menos que en el año anterior.
El número de fallecidos en las carreteras españolas en 2009 bajó en todas las comunidades autónomas, especialmente en Baleares, con una reducción del 33,3% y País Vasco, con un 26,1%.