B. B.
«Nosotros creemos en la esterilización de los animales. De hecho, todos estos animales que están aquí están porque alguien no esterilizó a sus madres en un momento dado. El problema radica ahí». Así de contundente se muestra Fermín Pérez, presidente de «Scooby Zamora», la asociación de protección de animales que, desde hace un año, es la encargada de gestionar la perrera municipal, situada en el polígono de «Los Llanos». En sus instalaciones cuidan a cerca de medio centenar de animales, entre perros y gatos, que cada vez son más numerosos.
Además de convenientemente esterilizados, la asociación «Scooby» da en adopción a los animales «por norma, vacunados, desparasitados y con el microchip puesto. De esta manera, la persona que viene a adoptar un animal tiene la certeza de que se lo lleva en condiciones, con todos los pasos legales hechos. Así, no tiene que ir luego al veterinario, salvo en algunos casos. Si alguien, por ejemplo, se lleva un cachorro, tiene que saber que luego se tiene que comprometer a venir a esterilizarlo», subraya Pérez.
«Scooby Zamora» gestiona la perrera municipal gracias a un convenio con el Ayuntamiento de la capital, «y al empeño personal de María José Martínez Velarte, la concejala de Bienestar Social y Salud Pública, que creyó desde el principio en el tema de la protección animal para llevar la perrera», reconoce el presidente.
Así como los animales se dan con una serie de requisitos, también se les pide unos mínimos a los adoptantes. «En principio, tenemos muy claro que el animal que vamos a dar en adopción tiene que estar mejor que con nosotros. Eso significa que la persona tiene que firmar un contrato y pagar una cantidad de dinero, porque no damos ningún animal gratis por una cuestión filosófica, para poner cierto valor al animal. Si se da algo gratis, te puedes deshacer de ello gratis y eso no es así».
La asociación no se ocupa sólo de gestionar la perrera municipal y dar los animales en adopción «sino también de denunciar los casos de maltrato y abandono, como el resto de asociaciones protectoras de animales», señala su presidente. Respecto a este segundo aspecto, Fermín Pérez reconoce que «las tasas de abandono en España han disminuido bastante en los últimos años, salvo en el caso del perro de caza, sea de la raza que sea. Con los gatos ocurre algo parecido, porque la gente se piensa que pueden sobrevivir solos en la calle y eso es falso. El gato no sabe buscarse la vida cuando ha estado siempre comiendo pienso en una casa, no sabe cazar».
Financiada principalmente desde el Ayuntamiento y «Scooby Medina», una asociación mucho más grande, con 90.000 metros cuadrados dedicados a la protección animal, el colectivo zamorano también busca ayuda en voluntarios que puedan aportar cosas «según la habilidad de la persona, desde periodistas hasta electricistas, pintores, fontaneros o veterinarios. Todos serán bienvenidos», subraya Pérez para finalizar.