TANIA SUTIL
Tres personas, entre ellas un menor de 16 años, sufrieron ayer una intoxicación por monóxido de carbono como consecuencia de una mala combustión de un brasero que permanecía encendido en el domicilio de la familia. El suceso se produjo durante la madrugada del lunes al martes, cuando una llamada del servicio 112 alertó sobre el incidente ocurrido en una vivienda ubicada en la calle Magallanes de la capital, según informaron a Europa Press fuentes del servicio de emergencias 112 de Castilla y León.
Hasta el lugar de los hechos se trasladaron agentes de la Policía Municipal, Bomberos del parque de Zamora y el servicio de emergencias sanitarias con el desplazamiento de una ambulancia de soporte vital básico y una Unidad de Cuidados Intensivos móvil.
En el interior del domicilio, los facultativos del Sacyl atendieron a las tres personas, entre las que se encontraba un menor de 16 años, un varón de 42 y una mujer de 36. Las tres fueron trasladadas posteriormente al complejo asistencial de Zamora. El menor fue trasladado en UVI móvil al ser el que peores síntomas presentaba aunque dos de los integrantes de la familia perdieron el conocimiento como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono.
Las intoxicaciones debidas a esta causa son habituales en Zamora cada año. Al tratarse de un gas que no emite olor ni sabor, su exposición puede pasar desapercibida para la víctima. Los síntomas de sospecha van a depender de la concentración y rapidez con que se inhale el gas. La aspiración masiva y aguda de gas ciudad produce la pérdida momentánea del conocimiento y parálisis respiratoria mientras que si la inhalación es lenta y menor, ocasiona cefaleas, cuadros de mareos con zumbido de oídos, náuseas, vómitos y dolores abdominales.