BEATRIZ BLANCO
El rock vuelve a transgredir. Esta vez de la mano del grupo zamorano «Klanghör», que ha querido conjugar su música con las voces del coro de San Alfonso para crear «Dies irae», una de las ocho canciones de su nuevo álbum, el cuarto ya, que esperan sacar al mercado el próximo mes de febrero.
El título se lo da el famoso himno en latín de la misa de réquiem, base de la composición. «Se trata de un texto muy conocido, al que le hemos querido poner nuestra música rock», explica Arturo Cepeda, guitarrista y pianista del grupo. «Mezclar el rock con algo tan clásico es una idea que nos atraía mucho. Además, yo tengo formación de conservatorio y parece que ese tipo de ideas se te ocurren más fácilmente si andas ahí metido», añade.
Con sus compañeros Javier Pino (bajo), Manuel García de Acilu (guitarra y voz principal) y Manuel Pérez (batería), juntos desde septiembre de 2002, «Klanghör» convirtió ayer la iglesia de Santa María Magdalena en un auténtico estudio de grabación. «Nada de esto hubiera sido posible sin Rubén García y Víctor Aliste», reconoce Cepeda. El primero ha sido el encargado de dirigir este peculiar coro con tintes roqueros que estuvo trabajando durante toda la mañana de ayer.
Por su parte, Víctor Aliste, amigo también del grupo y componente del coro de San Alfonso, reconoce que la «culpa» de elegir el templo de Santa María Magdalena fue toda suya. «Es muy estrecha y bastante alta. El sonido suele ser bastante bueno así que era una cuestión fundamentalmente de acústica. Además, para hacer este tipo de grabaciones no te puedes ir a un estudio convencional. La iglesia misma te ayuda, porque, en cierto sentido, también canta», asegura.
Si encantados estaban los componentes de «Klanghör» con esta sesión, no menos ilusionados se mostraban los quince jóvenes de San Alfonso que acudieron a esta particular cita. «Estamos acostumbrados a hace canto gregoriano y polifonía, así que esto es algo diferente y nuevo que, desde el primer momento, nos atrajo. Al fin y al cabo, todo es música y hacer algo diferente motiva al grupo», explica Aliste, quien opina que «la interacción entre la música moderna y lo que se hacía antes es una buena opción. Entre todos podemos hacer una fusión bastante importante».
La jornada de grabación se alargó durante toda la mañana. A primera hora se comenzó con el montaje del equipo de sonido en el interior del templo. Mientras tanto, los componentes del coro se afanaban por templar las voces, bajo la dirección de Rubén García. En la puerta de la iglesia, un cartel ponía en aviso a los posibles visitantes: «Por favor, silencio. Estamos grabando dentro».
Con la pista base ya trabajada en el estudio, el siguiente paso ha sido introducir el «Dies irae», conjuntando las voces de San Alfonso con las de «Klanghör». El coro ya venía con medio trabajo hecho. «Hemos estado ensayando la canción con la música del grupo de fondo y sonaba muy bien, así que creo que va a dar buenos resultados», confesaba Víctor Aliste poco antes de iniciar la grabación, al tiempo que reconocía que «el resultado va a estar dentro de un disco y nos encantará decir que nosotros hemos trabajado en él, que lo hemos hecho entre todos y que pasamos un buen rato».
«Después de cantar con ellos en el coro, el resultado se mezclará con la música que ya está en el estudio», adelanta Cepeda. Se trata de un paso más en la elaboración de su cuarto álbum, aún sin título.
Curiosamente, el latín ya estaba presente en «Klanghör» antes de la grabación de este «Dies irae», ya que su propio nombre proviene de una palabra latina, «clangor», que significa estruendo, ruido. Sin embargo, dejan muy claro que esta traducción nada tiene que ver con el tipo de música que hacen, más cercana al rock sinfónico.
Tras siete años de andadura, los componentes del grupo, todos zamoranos, saben lo duro que es dedicarse a la música. «Además, como ya tenemos una edad, estamos trabajando o estudiando en diferentes ciudades, por lo que tenemos menos tiempo, aunque intentamos ensayar un día a la semana», explica Arturo Cepeda, quien añade que «lo importante es tener muchas ganas y, sobre todo, mantener la ilusión. Mientras vayan saliendo cosas nuevas y conciertos, nos animará a seguir adelante».
DISCOGRAFÍA
«Zamora» (2005)
Primer álbum del cuarteto zamorano.
«Furia'06» (2006)
Reedición del disco «Furia de su dios»
«Dos caras» (2008)
Último trabajo del grupo.
«Unidos por la música» (2009)
Colaboración en este disco benéfico.