JUDIT CALVO
Los más pequeños se convirtieron ayer en los protagonistas indiscutibles de los actos organizados por el Comité Provincial de Unicef en Zamora, con motivo de la conmemoración de XX aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Alumnos del colegio «Medalla Milagrosa» y «La Candelaria» de la capital pusieron voz a los 54 artículos que conforman el tratado que los protege desde hace ya dos décadas. Pero los niños no estuvieron solos en la jornada en la que celebraban sus derechos. Representantes del mundo de la política, como la subdelegada del Gobierno, Pilar de la Higuera o Miguel Ángel Mateos de Adeiza, figuras del mundo deportivo, con la asistencia de representantes del fútbol sala Arcebansa-Chint, altos cargos de la Guardia Civil, la Policía Municipal, Policía Local, representantes de la Cámara de Comercio, el sindicato agrario Coag, el mundo de la Judicatura, la Sanidad y un largo etcétera, desfilaron por el atril colocado en la Biblioteca Municipal de «La Candelaria», donde se leyó ininterrumpidamente, desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, el texto completo que compone el tratado. «Es el segundo año consecutivo que organizamos esta iniciativa y el resultado no ha podido ser mejor», destaca Carmen Ferreras, presidenta del Comité Provincial de Unicef en Zamora.
Los asistentes al acto de lectura recibieron un diploma acreditativo donde se les reconoce la asistencia y colaboración altruista con la causa.
Por la tarde, el éxito también abrigó el concierto que la Banda de Zamora ofreció en pro de la infancia. Con un aforo completo y mucha emoción durante el espectáculo, los asistentes disfrutaron de un acto cargado de simbolismo, «fuimos el Comité de Zamora los que propusimos organizar un concierto el día 20, en el que se conmemoran los 20 años de la Convención y a las 20:00 horas, gracias a eso todas las provincias de Castilla y León organizaron un espectáculo similar a la misma hora», explica la presidenta de Unicef en Zamora.
Además, dos niños salieron al escenario a las 20.20 horas y con el «Himno de la Alegría» de fondo los menores leyeron cada uno un artículo del tratado internacional que se firmó en el año 1989 y que fue ratificado por 189 países de todo el mundo.
Una estética, una puesta en escena y unas partituras muy cuidadas para celebrar una onomástica tan delicada como son los derechos de los menores, un colectivo vulnerable que sufre en numerosas ocasiones las consecuencias de las malas prácticas de los mayores.