M. J. F.
El delegado de la ONCE en Castilla y León ha remitido una nota al personal de la institución en la que confirma el cierre de la sede provincial de Zamora, junto a la de Ávila, a las que se suma la clausura de la delegación soriana, no prevista inicialmente, según denuncian fuentes de CC OO.
El sindicato reclama a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, que paralice este proceso en aras al poder tutelar del Estado sobre el cumplimiento de la misión institucional de la ONCE en favor de las personas con ceguera o deficiencia visual severa y otras discapacidades en general. Además, precisa la intervención de los poderes públicos autonómicos y locales para impedir lo que considera «un despropósito irreversible si se llegara a consumar». Los responsables de CC OO se pondrán en contacto con los representantes políticos locales, provinciales y autonómicas para poner en conocimiento la noticia y pedirles que se pronuncien públicamente por el mantenimiento de la ONCE en todas las provincias de Castilla y León como garantía de la prestación de los servicios sociales especializados a la población con ceguera.
El cierre de la delegación provincial de la organización afectará a cinco empleados que trabajan en las oficinas, de las que dependen 50 vendedores. La organización cuenta con 300 afiliados zamoranos, que se verían obligados a desplazarse a otros puntos de la región para cubrir sus necesidades.