M.ª JESÚS FERNÁNDEZ
Tomar zumo de naranja favorece la absorción de hierro en casos de anemia, pero combinar este último con la ingesta de té puede reducir su efecto. Este es uno de los muchos ejemplos de interacción entre alimentos y medicamentos que pondrá sobre la mesa el Colegio de Farmacéuticos en una jornada de puertas abiertas que celebra el próximo jueves, día 19 de noviembre. El objetivo de esta iniciativa será «enseñar a los usuarios como compaginar los medicamentos y alimentos para obtener la máxima eficacia terapéutica y el máximo aprovechamiento de los nutrientes alimentarios», explica la vocal de alimentación del órgano colegiado, Rosario Pastor. La especialista asesorará a los asistentes a esta jornada sobre la posible influencia positiva y negativa de esta interacción, desconocida por la amplia mayoría de la población. Entre los posibles efectos perjudiciales se encuentra la combinación entre anticoagulantes orales y alimentos ricos en vitamina K, como coles o espinacas. «Estos alimentos, al igual que el aguacate o la cebolla, pueden reducir el efecto de los anticoagulantes e incluso conseguir la reacción contraria», según destaca Pastor.
Otro de los alimentos que no siempre resultan recomendables mientras se realiza un tratamiento médico es el queso, ya que determinados tipos, como el de cabrales, pueden disparar la tensión si se toman junto a algunos fármacos, lo que ha llegado a denominar como el síndrome del queso. Lo mismo ocurre con los aditivos usados en ciertos alimentos para mejorar la presencia, como el empleo de goma «guar», aplicado en postres como gelatinas o las gominolas y que puede interaccionar con algunos medicamentos dirigidos a tratamientos coronarios.
Por todo ello, la vocal de alimentación del Colegio de Farmacéuticos subraya la importancia de «leer el etiquetado de los productos». Lo que también es conveniente tener en cuenta es la recomendación de los facultativos a la hora de tomar medicamentos con el estómago lleno o en ayunas, ya que en este último caso tampoco se puede comer un alimento hasta pasada una hora.
La ingesta de bebidas alcohólicas y la automedicación son otros de los factores que influyen de forma decisiva sobre el efecto final de los fármacos.
El zumo de naranja favorece la absorción del hierro en casos de anemia. Sin embargo, tomar té puede producir el efecto contrario.
Anticoagulantes orales y vitamina K
Los alimentos ricos en vitamina K, como las coles o las espinacas, pueden reducir el efecto de los anticoagulantes orales e incluso lograr el efecto contrario.
Sales de calcio
La ingesta de sales de calcio puede disminuir la absorción de grasas, pero también de las beneficiosas para la salud.
Síndrome del queso
La ingesta de determinados tipos de quesos junto a algunos fármacos puede disparar la tensión.