La junta directiva de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Zamora celebró en la mañana de ayer un claustro de profesores para poner sobre la mesa su dimisión en pleno, una noticia que ya circulaba por los pasillos del centro zamorano desde el pasado miércoles y que ahora está en manos de la Dirección Provincial de Educación. La renuncia a continuar dirigiendo la Escuela está relacionada con los últimos problemas experimentados en las instalaciones, que han motivado repetidas inspecciones.
De esta forma, el director hasta la fecha, José María García de Acilu, deja de ocupar la máxima responsabilidad, así como los dos jefes de estudios y el secretario del centro. Por su parte, el alumnado ha reaccionado en un término medio de sorpresa e indiferencia. Lo primero, porque algunos alumnos del centro veían a García de Acilu lejos de abandonar el cargo. La indiferencia viene de parte de quienes han reflejado su malestar por los «repetidos problemas» en la Escuela de Arte y piensan que la dimisión tampoco va a propiciar un cambio significativo.
El detonante de esos problemas se produjo los pasados días tres y cuatro de noviembre, cuando un corte en el suministro eléctrico impidió a los alumnos asistir al centro. Preguntado por esta situación, el director, José María García de Acilu, aseguró que se trataba de una «avería». Sin embargo, según algunos alumnos consultados, es vox pópuli en el centro que el corte de suministro se produjo debido a problemas en el abono regular de las facturas de electricidad. Ya el pasado cinco de noviembre, el delegado de la Junta de Castilla y León en Zamora, Alberto Castro, dejó entrever que esta circunstancia era diferente al problema que un mes atrás había experimentado el centro, cuando las constantes lluvias inundaron los sótanos de la Escuela y propiciaron la caída en las aulas de varias placas de escayola desde el techo. Castro dijo entonces que «el anterior problema era por una cuestión meramente accidental -en referencia a las filtraciones- y se subsanó, y éste es un problema que tendrá, me consta por parte de la Dirección Provincial, una oportuna respuesta».
De hecho, Alberto Castro pidió un informe sobre lo sucedido, a lo que se unió un escrito de queja presentado por uno de los cursos de la Escuela también en la Dirección Provincial de Educación. Ambas situaciones han motivado reiteradas inspecciones por parte del organismo en el complejo educativo, que han podido causar malestar en la junta directiva y propiciar su abandono.
Deficiencias
En el documento reivindicativo, se señalan algunas de las supuestas carencias de la Escuela de Arte. Se refieren a la deficiente situación del equipamiento informático, la falta de adaptación del laboratorio de fotografía a las nuevas tecnologías digitales o la escasez de volúmenes con los que cuenta la biblioteca.
Ahora, debe ser la Dirección Provincial de Educación quien ha de admitir la renuncia conocida en el claustro celebrado ayer por los propios profesores.