C. G.
El abogado de la familia de Carrascal que se ha querellado contra el técnico de Medio Ambiente Alberto Vega por haberles presuntamente perjudicado con la obra de la plaza Gurrieta, en Carrascal, al no acceder a sus pretensiones para que contrataran determinados trabajos con empresas supuestamente afines podría haber utilizado una táctica similar con los promotores de la Urbanización Siglo XXI y la compra de unos elementos para un parque infantil. Fue uno de los asuntos sobre los que giró el interrogatorio de Francisco Fernández durante la declaración del propio Vega ante la titular del juzgado número 4, acompañado por su letrado, Manuel Rodríguez Soto, aunque no por el coordinador de asuntos judiciales del Ayuntamiento, el ex-jefe de la Policía Municipal, Ezequiel González, al que la magistrada no autorizó la entrada en el acto.
Vega, que prestó declaración en calidad de imputado, negó haber presionado a la familia de Carrascal para que contratara a empresa alguna ni que les perjudicara con la ejecución de la obra. Admitió ser socio fundador y miembro del consejo de administración de Desarrollos de Impactos Medioambientales, Dima, si bien vendió sus participaciones en la empresa a su padre en 2006. Negó asimismo tener vinculación con la empresa Mantenimiento de Espacios Naturales, subcontratada por Arcebansa en la obra de la plaza de Gurrieta. El técnico indicó que su informe desfavorable sobre la urbanizacion Siglo XXI no se debió a ningún tipo de venganza, sino al incumplimiento de la normativa. Las mencionadas empresas estarían también vinculadas a los informes ambientales de «Vista Alegre» y «Villaclaudia».