JUDIT CALVO
La emblemática fiesta de la Nochevieja Universitaria se celebrará este año en Zamora después de las trabas puestas por el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, para albergar el acontecimiento, por los gastos en limpieza que la empresa organizadora se niega a costear.
Carlos Mateos, representante de Nochevieja Universitaria, confirmaba ayer al filo de la media noche el acuerdo final alcanzado con el Ayuntamiento de la capital zamorana, hasta donde se desplazó una representación del colectivo. «Queremos agradecer a Zamora su acogida y que haya visto los pros de una iniciativa y de una idea original que tiene muchísima potencialidad para la ciudad». En los próximos días la organización facilitará los pormenores de un evento que atraerá hasta la capital a miles de jóvenes de todo el país.
La macrofiesta que reúne cada año a más de 30.000 personas en la Plaza Mayor de Salamanca, se desvincula finalmente de la ciudad vecina para llegar a Zamora el próximo diez de diciembre.
Gente de todo el país, y sobre todo estudiantes de ciudades y localidades vecinas, se desplazan para acudir cada año a este evento que, en esta edición, acogerá un lugar céntrico de la capital, aunque aún está por determinar cuál será el emplazamiento final del acto.
La fiesta, que tiene lugar 21 días antes de fin de año, pretende conmemorar la Nochevieja antes de que los estudiantes se marchen de vacaciones, en un momento en que todos se pueden juntar y celebrar al unísono el nuevo año universitario.
Lo más conocido de la celebración es la reunión de miles de personas frente al reloj del Ayuntamiento de Salamanca para tomar las doce gominolas, en sustitución a las doce tradicionales uvas, al ritmo de las campanadas que marcan el paso del día diez al once de diciembre, una fecha ya marcada y fijada para la celebración anual de los estudiantes universitarios.
Después, la fiesta se traslada a los bares, pubs y discotecas de la ciudad, donde, en el caso de Salamanca, patrocinan el evento, además de aportar parte de los beneficios de los bonos de bebidas a una ONG local.
Pero la jornada no se reduce a la salida nocturna y a la itinerancia por los bares circundantes. Gymcanas por la ciudad, conciertos y rutas culturales por la tarde para todos los asistentes, forman parte del programa.