NATALIA SÁNCHEZ
Con el nombre de «Músicas nuevas para viejos instrumentos» la Junta de Castilla y León ha editado tres libros que recogen más de 40 nuevas composiciones para gaita, flauta y tamboril así como dulzaina encargadas por la administración regional al músico zamorano Miguel Manzano.
El delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, y el propio Miguel Manzano presentaron ayer la iniciativa de la que Castro destacó que se trata de «una apuesta por la creación de música para instrumentos característicos de nuestra música tradicional que responde a la necesidad de que los alumnos que salen de las escuelas de instrumentos tradicionales puedan interpretar piezas nuevas y no tengan que repetir el mismo repertorio». El máximo representante del Gobierno regional en la provincia recordó que el músico y Premio Castilla y León de Conservación y Restauración del Patrimonio de 2007 ya había planteado «intentar conseguir nuevas músicas para los instrumentos enraizados en nuestra cultura».
El autor de más de 40 composiciones detalló que el trabajo pretende que «la música tradicional perviva». Aludió a que en la actualidad «no tiene sentido que se compongan rondas porque hay millares y porque han perdido su función», Sin embargo, la gaita, la flauta, el tamboril y la dulzaina «no la han perdido, sino que la han ampliado, puesto que antes en cada comarca había un dulzainero y ahora los dulzaineros, tamborileros y gaiteros se están multiplicando de la mano de las escuelas de folclore». El experto precisó que antes de encarar la composición tuvo muy presente «los rasgos y la finalidad» de cada instrumento.
El musicólogo defendió también que las piezas «renuevan el repertorio» respetando las músicas tradicionales en ambos lados de la frontera y enumeró que en los cuadernos se incluyen composiciones como «el baile del corrido de Rueda», «Pasacalles», «Habas verdes», «Charradas», o piezas típicas del folclore luso como «Redondo» y «Repasando», una especie de polca lenta muy conocida en La Raya.
El musicólogo sostuvo que las piezas, compuestas por encargo de la Administración autonómica en el marco del programa comunitario Interreg III-A y del proyecto Lime Norte-POCTEP 2007-2013, suponen un recurso para «animar a los instrumentistas nuevos a que aprendan a tocar a partir de una partitura». En este sentido, Manzano dijo que «las escuelas han trabajado mucho a base de memoria y de oído, porque muchas veces los alumnos tienen pocas ganas de entrar en los signos musicales, a pesar de que el camino más corto para llegar al dominio de un instrumento sea la lectura de las partituras». El director del «Alollano» añadió que en algunas piezas ha apostado por incluir «hasta pasajes para dos y hasta tres tamboriles, algo que se ha hecho poco» y esgrimió que con las nuevas composiciones «se pone más en valor las estructuras tradicionales».
Los tres volúmenes de «Músicas nuevas para viejos instrumentos» cuentan con una introducción a las características de cada instrumento, las partituras de cada composición y CD con las obras, tocadas por grupos de Palencia, Valladolid y Burgos, aseveró el propio autor que agregó que los discos compactos podrán ser adquiridos de manera independiente, mientras que la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Elvira Fernández, anunció que «se realizará una campaña de difusión de este trabajo».