JUDIT CALVO
La danza contemporánea llegó ayer al Teatro Principal de la mano de «La razón de las Ofelias».
«La locura no se encuentra unida al mundo y a sus fuerzas subterráneas, sino más bien al hombre, a sus debilidades, a sus sueños y a sus ilusiones». Son las palabras de Michel Foucault, que sirven para presentar la trama de esta obra que aborda la relación íntima y personal con la esquizofrenia, una enfermedad que ha marcado al director de la obra, Tino Fernández, que sufrió sus consecuencias al verla hacer estragos en su madre.
Así ve Fernández las distintas caras de la enfermedad en la mujer que lo trajo al mundo, los cambios abruptos de estado de ánimo del enfermo, la limitación constante en la expresión de los afectos, la pérdida progresiva de la capacidad de hilar los pensamientos en una secuencia lógica, la aparición de creencias que no responden a la evidencia de los hechos. Todo esto acompañado de una normalidad aparente vertebró la representación del director en su espectáculo de danza contemporánea.