CARLOS GIL
Los antivirales tipo «Tamiflú» indicados, con receta médica, para casos de cierta relevancia en las infecciones de gripe A, están llegando ya a las oficinas de farmacia de la provincia, después de que el Ministerio de Sanidad haya permitido la distribución mediante las oficinas, que llevaba suspendida desde la pasada primavera para asegurar las reservas hospitalarias de este tipo de medicamentos. Tanto el presidente del Colegio de Farmacéuticos, José Espinosa Navarro, como el vocal de oficinas de farmacia de la misma organización, Juan Prieto Corpas, se felicitaron por la vuelta del «Tamiflú» a sus establecimientos y vaticinaron un incremento de su prescripción, aunque «dependerá mucho de la evolución que vaya registrando la gripe A».
No es sólo la famosa pandemia lo que ocupa y preocupa a los farmacéuticos en estos momentos. Como agentes de salud «de primer nivel» y una de las puertas iniciales de entrada de los usuarios al sistema sanitario, los farmacéuticos están preocupados por fomentar entre los ciudadanos las nociones básicas del uso racional del medicamento. Para ello van a desarrollar ocho campañas informativas en toda la Comunidad que tratan de responder a los principales interrogantes de los ciudadanos: productos que se venden en la farmacia sin necesidad de receta, parafarmacia, medicamentos publicitarios, uso de las diferentes formas farmacéuticas -«no es lo mismo un gel que una crema; el uso correcto de los inhaladores muchas veces no es fácil»-, utilización correcta de antibióticos -«a largo plazo nos la estamos jugando por el tema de las resistencias»-, medicamentos y conducción o la venta por Internet.
Precisamente la primera de las campañas que se pondrán en marcha en todas las provincias coordinadas por el Consejo Regional de Farmacéuticos, se inicia en Zamora desde ya mismo con el título «¿Me conoces?, te informo» y trata de dar a conocer qué significan los nombres y la simbología de las cajas de los medicamentos, portadores de gran cantidad de información muchas veces «inaccesible para los ciudadanos», porque no la entienden.
En este sentido, Prieto y Espinosa señalaron que se están empezando a incorporar a las cajas símbolos más explícitos, como el de un triángulo con un coche dentro que significa que el medicamento en cuestión puede ser peligroso si el usuario va a conducir o manejar maquinaria -porque produzca somnolencia, por ejemplo-; o la misma figura con un sol y una nube que indica fotosensibilidad, es decir, que tras tomar el fármaco o aplicarse la crema el paciente debe evitar el sol para prevenir la aparición de manchas o urticarias. Carteles informativos y más de diez mil dípticos -diseñados por una empresa zamorana- se distribuirán por las 168 farmacias de la provincia, con el objetivo de que el ciudadano sepa, con sólo ver un envase, si el medicamento tiene nombre propio o utiliza el del principio activo, si necesita receta, su fecha de caducidad y lote -dato importante en caso de que se detecten partidas defectuosas que haya que retirar del mercado- o si se trata de un estupefaciente.
El miércoles, día 11, a las 19.00 horas, el salón de actos del Colegio de Farmacéuticos acogerá una charla para explicar más detalladamente los envases de los medicamentos, a la que puede asistir cualquier persona interesada. Los farmacéuticos también enseñarán a utilizar correctamente medicamentos como los inhaladores o los jarabes que vienen en polvo y es preciso reconstituir añadiendo agua.