CARLOS GIL
La Consejería de Sanidad ha concedido la autorización de funcionamiento a la Unidad de extracción de sangre de cordón umbilical para la obtención de células progenitoras hematopoyéticas para trasplante del Complejo Asistencial de Zamora. La provincia se incorpora a la red regional que ya está implantada en la mayor parte de los hospitales de la Comunidad.
La sangre de cordón umbilical (SCU) tiene según los expertos determinadas ventajas sobre la médula ósea o la sangre periférica para el tratamiento de enfermedades hematológicas (leucemias, inmunodeficiencias, enfermedades metabólicas, etc.), de ahí que sus indicaciones sean cada vez mayores. El listado de enfermedades subsidiarias de recibir este tipo de sangre para su tratamiento es muy amplio y se divide en dos grandes grupos. Uno es el de enfermedades adquiridas, como por ejemplo los diferentes tipos de leucemia, el linfoma no Hodgkin, el Síndrome mielodisplásico o la aplasia medular . El segundo son las enfermedades congénitas, como por ejemplo la inmunodeficiencia combinada congénita la drepanocitosis, la talasemia mayor o la linfohistiocitosis hemofagocítica.
Hoy en día se sabe que la sangre del cordón umbilical contiene gran cantidad de células especializadas que permiten la renovación de las células sanguíneas. Si estas células son trasplantadas a determinados pacientes cuya médula ósea se encuentra enferma, pueden obtenerse prometedores éxitos terapéuticos.
La sangre de cordón umbilical tiene grandes ventajas. Entre ellas, que puede ser almacenada en un banco y disponer de ella cuando haya alguien que lo necesite en cualquier lugar del mundo. Esto permite ahorrar tiempo a la hora de buscar un donante que sea compatible y evita la necesidad de extraer médula ósea en el donante.
Además, existe un mayor conocimiento por parte de la población de la existencia de la SCU y de sus posibles aplicaciones, por lo que la demanda de padres que desean donar este tipo de sangre de sus hijos es cada día mayor.
Fue el pasado 10 de marzo cuando el gerente del Complejo Asistencial, Rafael López, solicitó la autorización de funcionamiento para la Unidad, ubicada en el hospital «Virgen de la Concha». Desde entonces, tanto Sanidad como la Coordinación Autonómica de Trasplantes han comprobado que cumple todos los requisitos para un correcto funcionamiento y el pasado viernes la autorización se hacía oficial mediante su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León. La responsabilidad asistencial de la Unidad la comparten la coordinadora hospitalaria de trasplantes, Ana Caballero, y el jefe de Obstetricia y Ginecología, José Luis Castaño Almendral.
La técnica de extracción es relativamente sencilla, y se hace mediante un «kit» preparado al efecto en el mismo momento del parto, mediante una punción en la vena umbilical que lleva la sangre hasta una bolsa especial. Deben ser los padres los que soliciten la donación para que ésta se pueda llevar a cabo. La muestra se lleva hasta el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Valladolid, donde se valida, y se envía al Banco de Cordón Umbilical de la Fundación Centro de Transfusión de Galicia, en Santiago de Compostela, donde se conserva a una bajísima temperatura de congelación. Castilla y León no dispone aún de banco propio y considera más adecuado, de momento, aprovechar los recursos públicos existentes.
La normativa autonómica, que regula este tipo de donación desde el año 2008 establece varias posibilidades a las familias: la sangre podrá ser empleada en otras personas anónimas (donación alogénica ) que precisen la realización de un trasplante, sin otra preferencia que la mejor compatibilidad posible. Actualmente, según la Junta, se considera que serían necesarias en España unas 60.000 unidades de este tipo de plasma para practicar trasplantes compatibles al 90% de la población española, lo que supondría alcanzar la «autosuficiencia». Es decir, una persona dona el cordón de su bebé de forma altruista, pero en caso de necesidad puede acudir al banco donde, si hay muchas muestras, tiene altas posibilidades de encontrar un donante compatible.
Una segunda posibilidad que ofrece la normativa regional es conservar esa sangre para ser usada por un familiar en primer grado (donación dirigida) con determinada enfermedad y que cuente con una indicación médica concreta.
En tercer lugar está la donación para uso propio o autóloga, en cuyo caso el banco de sangre que vaya a realizar el procesamiento deberá cumplir la normativa vigente y se hará cargo de todos los gastos.