M. J. F.
Los vecinos de la calle Alonso de Tejada han permanecido casi cuatro días sin línea telefónica ni conexión a Internet. El corte se produjo alrededor de las cuatro de la tarde del viernes pasado y no ha sido subsanado hasta las diez de la mañana del martes. La avería ha afectado a al menos un bloque de doce viviendas del portal número 36 de la mencionada calle, aunque los edificios anexos también pueden haber sufrido los mismos problemas.
Los usuarios perjudicados se quejan de falta de información por parte de la compañía de telecomunicaciones, en este caso Telefónica. «El trastorno ha sido muy grande porque cuatro días sin teléfono te deja incomunicado o te obliga a recurrir al teléfono móvil», asegura una de las vecinas afectadas. Además, muestra su malestar por la tardía respuesta dada por la empresa telefónica «porque yo he llamado varias veces y sólo me confirmaban que ya tenían constancia de la incidencia pero no me daban ninguna solución», según recrimina. Que la avería se produjera un viernes también puede explicar el retraso del arreglo por el descanso de los técnicos durante el fin de semana, lo que ha pospuesto el inicio de las reparaciones hasta la jornada del lunes.
El origen del corte de la línea telefónica al parecer se encuentra en los trabajos de derribo de un edificio situado entre las calles Arapiles y Candelaria Ruiz del Árbol. «Al tirarlo han debido de tocar parte de la instalación telefónica porque es la causa que nos han dado para explicar el corte de teléfono que hemos tenido durante cuatro días», explica una usuaria.
Otra de las últimas averías producidas en la capital, en este caso relacionada con el suministro eléctrico, fue la registrada el pasado mes de agosto en una subestación cercana al Campus Viriato. El corte dejó sin luz a 873 usuarios de Iberdrola durante poco más de una hora. La interrupción del abastecimiento eléctrico afectó a los residentes en las avenidas Príncipe de Asturias, Requejo, Cardenal Cisneros, el propio Campus o la calle Hermanos Pinzón. También dejó sin luz al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS); al juzgado de lo Social, así como a bares y comercios de la zona.