M.ª JESÚS FERNÁNDEZ
Aumenta la cifra de empresas que se someten a concursos de acreedores, el número de trabajadores que se quedan en la calle y, por lo tanto, el volumen de trabajo del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), encargado de compensar a los empleados que se quedan en paro después de que su compañía se haya declarado en quiebra y haya declarado su incapacidad para pagar los sueldos de sus plantillas. Este organismo público, dependiente del Ministerio de Trabajo, ha multiplicado por catorce las indemnizaciones pagadas en la provincia en lo que va de año. En concreto, el importe que ha desembolsado entre los meses de enero y septiembre se eleva a 646.358 euros, un 93,08% más que durante el mismo periodo del año pasado.
Las indemnizaciones amparan, entre otros supuestos, los recortes de plantilla colectivos llevados a cabo a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). También se pueden acoger al Fogasa, sin necesidad de declaración de insolvencia o procedimiento concursal, las empresas de menos de 25 trabajadores, que podrán hacer efectivo el 40% de la cantidad que corresponda a cada empleado cuando se extinga la relación laboral en virtud de un despido colectivo. En los casos en los que exista un ERE, la autoridad laboral podrá acordar que la totalidad o parte de la indemnización sea satisfecha por el Fondo de Garantía Salarial.
La última estadística de este organismo público refleja que también se produce un aumento considerable en la cuantía abonada a trabajadores zamoranos en concepto de salarios pendientes. En este caso, el montante económico destinado a la cobertura de sueldos asciende a 541.223 euros en los nueve primeros meses del año, frente a los 8.687 euros acumulados en el mismo periodo de 2008.
En total, la entidad dependiente del Ministerio de Trabajo ha gestionado 175 expedientes relacionados con la provincia zamorana hasta el mes pasado, 196 más que el año pasado, cuando la cifra de casos se redujo a seis. La cifra de empresas que ha recurrido a este fondo de compensación también aumenta, desde las cinco que presentaron solicitudes de cobertura entre los meses de enero y septiembre del año pasado, a las 77 registradas hasta el pasado mes de septiembre. Del mismo modo, se incrementa el número de trabajadores que recibieron pagos del Fogasa, en lo que va de año 268, frente a los ocho contabilizados en los nueve primeros meses de 2008.
Entre los nombres de las empresas zamoranas que han recurrido al Fondo de Garantía Salarial se encuentra la constructora Valsan, una de las primeras compañías de la provincia que solicitó un concurso de acreedores como consecuencia de la crisis económica. Su plantilla, compuesta por un centenar de trabajadores, ha recibido distintas compensaciones económicas, tanto en concepto de salarios como de indemnizaciones, procedentes del organismo público después de que la empresa se declarara en quiebra. De hecho, los negocios ligados al sector de la construcción son los que más han notado los efectos de la recesión a causa de la desaceleración experimentada en la venta de viviendas. Construdiez, una constructora ubicada en Benavente compuesta por una plantilla cercana a la veintena de trabajadores, es otra de las compañías que se añaden a la lista de víctimas zamoranas que se ha cobrado la crisis.
Junto a ellas resuenan nombres de compañías de mayor calado, como Begar, que presentó un concurso de acreedores que afectó a varios proyectos en la provincia, como la ejecución de varios tramos del AVE, o el Hospital Comarcal de Benavente. A ella se sumó la suspensión de pagos declarada por la constructora Teconsa ante la falta de liquidez del grupo Martínez Núñez, al que pertenece. Entre sus proyectos pendientes, el Palacio de Congreso. Una lista que parece no haber llegado a su fin.
Salarios
El Fondo de Garantía Salarial cubre los salarios de los trabajadores por cuenta ajena, con sus pagas extraordinarias. La cantidad máxima a abonar es la que resulta de multiplicar el triple del salario mínimo interprofesional diario, con prorrateo de pagas extraordinarias, por el número de días pendientes de pago, con un máximo de 150.
Compensaciones
La cuantía que recibe cada trabajador en concepto de indemnizaciones se calcula sobre la base de veinte días por año de servicio, con un máximo de una anualidad, sin que el salario puede exceder del triple del mínimo interprofesional, con prorrateo de pagas extraordinarias.
Colectivos excluidos
No pueden recurrir al Fogasa trabajadores al servicio del hogar familiar, ni socios trabajadores de las cooperativas de trabajo asociado y de las cooperativas de explotación comunitaria de la tierra.