SUSANA ARIZAGA
La Fiscalía de Menores cerró el ejercicio de 2008 con 307 diligencias preliminares, para investigar otros tantos delitos imputados a niños de entre 14 y 17 años, cifras que se tradujeron en un ligero descenso de la delincuencia y los expedientes de reforma. La buena tendencia se rompió ya este septiembre, cuando se había superado con creces esa estadística. En octubre la diferencia era aún mayor.
Los delitos cometidos por niños entre 14 y 17 años superaron ya a mediados de octubre el cómputo total de 2008: Las denuncias investigadas por la Fiscalía de Menores superaron en 60 en esa fecha a las 307 con que se cerró el ejercicio pasado.
El dato es aún más alarmante si se tiene en cuenta que para entonces restaban dos meses y medio para concluir 2009 y que «a primeros de septiembre pasado habíamos superado las cifras totales de la anualidad precedente», explicó a este diario el fiscal de Menores, Pedro Sánchez de la Parra. Las infracciones contra el patrimonio (robos y hurtos) son las que con mayor frecuencia arrastran a niños y adolescentes hasta el Juzgado de Menores. Especialmente significativo ha sido el aumento de las mismas hasta el 16 de octubre respecto de 2008, un incremento del 74,74% al producirse 173 diligencias frente a las 99 registradas el ejercicio anterior.
Paralelamente, el Juzgado de Menores dictó en esos casi diez meses (de enero a mediados de octubre) 91 expedientes de reforma (conllevan la imposición de medidas para sancionar un delito), idéntico número a las abiertas durante los doce meses precedentes. Casi todas llegan a juicio, el resto tienen como autor a un menor de 14, que pasa a ser atendido por el servicio de Protección de Menores, o se archivan por diversas causas (falta de pruebas, por ejemplo).
La estadística continúa apuntando a los adolescentes de entre 16 y 17 años como los que desarrollan conductas más conflictivas. De hecho, de las 367 diligencias abiertas por Menores, en 264 causas los protagonistas, los denunciados como autores, tenían edades comprendidas en ese grupo. Las 166 investigaciones de infracciones graves fueron cometidas por niños de 14 a 15 años, de acuerdo con la información facilitada por el organismo oficial.
Los datos provocan cierta inquietud entre las autoridades judiciales, que observan cómo 2009 ha roto la tendencia a una reducción de la delincuencia que se había observado al finalizar la anualidad pasada.
El fiscal de Menores, Sánchez de la Parra, abundaba en el dato negativo, mientras explicaba que no existe un delito que haya experimentado un mayor ascenso de causas frente a otros: «Se han registrado muchas más infracciones de todo tipo respecto del año pasado».
No obstante, uno de los delitos que «más preocupa» al Juzgado y Fiscalía es el maltrato de hijos a padres, violencia dentro de la propia familia que va creciendo año a año, de modo que, mientras que a 31 de diciembre de 2008 se recibieron 17 denuncias, hasta mediados de octubre el cómputo era ya de 16. Una conducta que se produce en familias normalizadas, de un nivel cultural medio-alto. En estos diez meses los denunciados son menores de todo tipo de edades, desde los 13 a los 17 años; mientras que en 2008 estaban entre los 16 y 17 años.
El absentismo escolar es otra de las infracciones que ocupa a los fiscales, empeñados en corregir una actitud familiar que minusvalora la importancia de la escolarización de sus hijos en edad de acudir al colegio. Las investigaciones abiertas por la Fiscalía han llevado a interponer cuatro querellas contra progenitores que descuidan el cumplimiento de este derecho constitucional. En los juzgados se tramitaban a primeros de año otras cuatro denuncias.