BEATRIZ BLANCO
La portavoz de la Fundación «Redmadre», Esperanza Puente, estuvo anoche en Zamora, dentro del ciclo de conferencias del Club LA OPINIÓN-EL CORREO, donde presentó su último libro, «Rompiendo el silencio», en el que narra su experiencia y la de muchos otros ante el aborto. Puente pasó por esa situación hace ya catorce años y asegura que «se puede salir, hay esperanza, se puede superar el síndrome post aborto. Pero eso no significa que se vaya a olvidar, porque es algo para siempre. Lo que ocurre es que es verdad que, si recibes la ayuda adecuada, puedes vivirlo con serenidad y contarlo».
Puente ha salido y se dedica a contar su experiencia. «Es difícil, porque es abrir la herida otra vez. Pero, en mi caso, hay dos razones por las que me dedico a lo que me dedico y soy capaz de seguir: la primera es la fe y la segunda que soy mujer. Y las mujeres merecemos la vida, algo mejor que la muerte, vivir con dignidad».
En «Rompiendo el silencio», Puente realiza un análisis sobre la realidad social de la mujer y, sobre todo, da voz a otras vivencias, aparte de la de la propia escritora, con el tema del aborto. «También se ve en el libro que la sociedad ha cambiado, especialmente la mujer, y cómo ella ha aceptado un rol de comportamiento en pro de la libertad cuando la realidad es que no es así. Lo que estamos viendo es que la mujer no es nada libre ni autónoma. Está mucho más sometida al hombre de lo que estaba», explica, al tiempo que afirma que «con la nueva ley que viene, al hombre se le deja todavía más libre para no responsabilizarse de sus actos. Y aquí nadie dice nada. Y eso es una total injusticia para la mujer».
Respecto al tema del aborto, para Esperanza Puente algo esencial es «enseñar al bebé, para que no nos sigan engañando y darnos cuenta de que son como nosotros pero en pequeñito, en nuestro estadio inicial en el útero de la mujer». Un segundo paso sería «hablar bien de lo bueno, como lo es un embarazo. De hecho, médicamente hablando, un embarazo es sano, la salud sexual y reproductiva se ve beneficiada, además de la intelectual. En cambio, un aborto, no sólo es negativo porque perdamos un hijo». Por último, está el apoyar a la gente que se encuentra con un embarazo inesperado. «La mujer lo que necesita es ser escuchada, apoyada y arropada. A partir de ahí, seguro que no se plantea el aborto, porque es algo que está contra la propia naturaleza femenina. Nuestro cuerpo, física y psicológicamente, se prepara para cuidar y proteger a ese nuevo ser humano».
Para finalizar, Esperanza Puente aseguró que la gente que está a favor de leyes como la del aborto «es minoría». «En general, todos sabemos que el aborto es malo, pero, en el caso concreto de España, ha habido una ley del silencio tácita desde todos los ámbitos, tanto sociales como religiosos, mediáticos o políticos, con respecto a cómo vivimos las mujeres antes, durante y después de un aborto, cifras o métodos. Por eso, las que aparentemente tienen claro el sí al aborto son cuatro», expresó.
Por esos motivos, Esperanza Puente concluye realizando una invitación a todas las mujeres que apoyan el aborto «a compartir una semana conmigo para que vean dónde se queda realmente ese feminismo radical que se promociona como derecho. Y, a las que no lo tienen claro, les diría que las mujeres no queremos abortar y que lo necesitamos es el apoyo de la pareja, la comprensión de la familia y las ayudas de las administraciones públicas, que es una lucha ardua, porque hay dinero para la muerte, pero no para la esperanza».