El Plan de Convergencia de la Junta de Castilla y León ha generado hasta la fecha un total de 967 empleos en la provincia de Zamora, gracias a una aportación superior a los 14 millones de euros que han sido gestionados de manera directa por los ayuntamientos y la Diputación Provincial. Para la administración regional, los datos son motivos de satisfacción, porque suponen una forma de «cortar de raíz» el problema del desempleo, el «más sensible» en el contexto de la crisis económica actual.
De esta forma lo explicó ayer Alberto Castro, delegado territorial de la Junta -que ha puesto en marcha el Plan de Convergencia a través de fondos propios y la aportación estatal- con el objetivo de compensar las zonas más deprimidas de la Comunidad, donde Zamora figura entre las más representativas. Así, la inyección económica, que ha sido solicitada por 247 municipios, ha ido destinada tanto a la contratación de parados de larga duración, como a la adquisición de material para la ejecución de obras y la liquidación de deudas pendientes.
«A la crisis hay que ponerle cara y apellidos», manifestó Castro, en referencia a esos 967 trabajadores que, actualmente, cuentan con un contrato de entre siete y ocho meses de extensión, tras los cuales volverán a acceder a las diferentes prestaciones al haber cotizado mediante este puesto de trabajo.
Asimismo, Alberto Castro quiso hacerse eco de la satisfacción que le han transmitido los responsables de las instituciones beneficiarias de las ayudas. «Los alcaldes están satisfechos. Los ayuntamientos tienen muy pocos recursos y agradecen el hecho de que puedan contratar personal y efectuar trabajos de utilidad pública en sus municipios», añadió el responsable de la Junta en Zamora.
El delegado estuvo acompañado en su comparecencia por el presidente de la Diputación Provincial, Fernando Martínez Maíllo, quienes, juntos, visitaron los trabajos en prácticas que realizan parte de los trabajadores subvencionados junto al colegio Nuestra Señora del Tránsito. «Éste es empleo real, directo, no el que reflejan los datos de otros planes, claramente engordados», advirtió Martínez Maíllo.
Por su parte, la Diputación, como institución perceptora de los fondos del Plan de Convergencia, ha contratado a un total de 65 desempleados de larga duración, cuyas nóminas se sufragarán con el millón trescientos mil euros procedente de las arcas regionales.
En este caso, los trabajadores están realizando un plan de mejora de los edificios de la Diputación, concretamente en los CEAS del conjunto de la provincia que dependen de la institución. La guardería de La Veguilla en Benavente y la antigua sede de la institución provincial se benefician también de la labor de los trabajadores, aunque una parte importante se dedica también a realizar labores de bacheo y limpieza en las carreteras provinciales. Los empleados se llevan el 60 por ciento de la partida presupuestaria. El resto se utiliza en la compra del material para ejecutar los trabajos.