N. SÁNCHEZ
La cooperativa regional Arae promueve la creación en Zamora de un grupo de consumo, un conjunto de personas que «quieran comer sano y de manera responsable» que de manera periódica se reunirán para hacer la compra de manera ecológica, explica el productor zamorano José Martín Prieto. Entre las ventajas que reportaría a los interesados destaca que «el grupo se abastecería de una manera periódica de los productos de temporada», al tiempo que asegura que «el precio de los productos estacionales que ofrecemos son los mismos que en agricultura convencional, dado que nosotros suministrados directamente al consumidor».
Además de productos básicos para la alimentación como frutas y verduras, aceite, lácteos... el grupo también adquiría de manera conjunta productos de limpieza y cosmética, conservas e incluso revista o libros. «Aquello que no tuviéramos en Arae sería logrado a través de otras cooperativas», aclara Prieto que subraya que la cooperativa pretende que «una vez que el grupo se haya constituido, se autogestione».
Hasta el momento alrededor de una 30 de personas han cumplimentado una hoja para formar parte del grupo de consumo. El perfil de los interesados responde a personas de entre 30 a 45 años que o bien «tienen niños pequeños y les preocupa su alimentación» o bien individuos «ya sensibilizados con el consumo responsable».
Isabel Piñel ha dado el paso de apuntarse. Esta zamorana que emplea productos ecológicos se congratula de la iniciativa «porque resulta difícil encontrar este tipo de productos fuera de la feria». La salmantina Gloria Castañeda también se plantea formar parte de «Zamora ecológica». «Te brindan la oportunidad de comprar los productos directamente al productor lo que fomenta la confianza», algo que ella, junto con otros tres amigos, ya practica. «Adquirimos siempre naranjas ecológicas a un productor de Valencia». El interés de esta mujer por los productos ecológicos ha hecho que tras acudir a la primera Ecocultura haya retornado en la edición que hoy concluye. «Observo una gran mejora, hay una gran amplitud y un gran limpieza», asevera.
Movido por el deseo de tomar contacto con la agricultura ecológica «porque nunca se sabe en tiempos de crisis» hasta Zamora se desplazó ayer Ángel Olmedo, un agricultor de la localidad vallisoletana de Mojados. «Me parece muy interesante como profesional del sector la parte dedicada a las semillas».
«Como todos los años he comprado aceite porque ya practico la agricultura ecológica en un huerto», precisa Amalia Tamame a la que la llamado la atención una cortina vegetal situada en una de las paredes del recinto, mientras que otra visitante echaba en falta la presencia de «puesto sobre energía renovables».