N. S.
Un hombre honesto, fiel a sus principios y clásico en su manera de entender el Arte. Así definen desde el ámbito artístico y semanantero al escultor Hipólito Pérez Calvo quien en los últimos tiempos recibió numerosos reconocimientos, como la medalla y la insignia de la Hermandad de Luz y Vida, o un homenaje promovido de un grupo de zamoranos y compañeros de oficio, pese a haber tenido alguna discrepancia puntual con alguno de ellos.
Hipólito Pérez no perteneció a la Escuela de San Ildefonso, pero tuvo una intensa relación con el grupo como recordaban ayer Tomás Crespo y Antonio Pedrero quienes tenían una amistad de décadas con el desaparecido. «En los últimos meses, en los que ambos hemos estado enfermos, me ha apoyado mucho y me dado muchos ánimos». «Era una persona excelente amable y muy cordial», enfatizaba Pedrero Yéboles.
«Ha sido muy discreto y ha respetado las distintas concepciones del Arte», comentaba José Luis Coomonte que compartió etapa de profesor en la Facultad de Bellas Artes con Hipólito Pérez y que reflexionaba sobre la desaparición de grandes escultores locales. «De los de más edad, sólo quedamos Higinio Vázquez, Antonio Pedrero y yo». En esta misma línea se pronuncia el escultor Tomás Crespo quien destacó que su compañero Pérez Calvo «ha sido un luchador, como ha demostrado en los últimos años y días, y humanamente honesto y sincero consigo mismo».
«La proporción» en las obras del artista la alaba el pintor Carlos San Gregorio, observación también realizada por el que fuera su discípulo de la Facultad, Ricardo Flecha que sentencia: «se va el último gran clásico y un escultor muy espiritual». De todas las obras, Flecha resalta el Cristo del convento de las Bernardas, de Benavente o «Las Tres Marías». «Sus tallas están muy bien hechas», afirma el escultor que recuerda que del profesor Hipólito «siempre que podía echaba una mano a todos los alumnos zamoranos». Y también desde la Semana Santa acogieron con dolor la noticia fallecimiento del artista autor de «Las tres Marías y San Juan» o de «Luz y Vida».