Mª JESÚS FERNÁNDEZ
Al menos dos conductores ilegales ofrecen servicios de taxista en la capital sin disponer de licencia. Son casos de intrusismo que, aunque en menor escala respecto a las grandes ciudades, constituyen un problema de competencia desleal para los profesionales agrupados en las dos asociaciones existentes en Zamora.
La Plaza Mayor se ha convertido en uno de los enclaves frecuentados por estos conductores «pirata», que aprovechan la especial afluencia de gente que se concentra en los bares de copas cercanos durante los fines de semana para ofrecer carreras a las discotecas situadas en la periferia de la ciudad. Según apuntan fuentes del sector, esta práctica se detectó hace un par de meses cuando empezaron a aparecer anuncios en las inmediaciones de la entrada de Los Herreros para realizar desplazamientos a los locales cercanos a la carretera de Villagodio. El gancho ofrecido en estos carteles, que fueron puestos en conocimiento de la Policía Municipal, era el cobro de un precio inferior a las tarifas habituales de los taxistas. Las carreras se realizan sin taxímetro y el pago se efectúa mediante un precio apalabrado previamente entre ambas partes.
Desde la asociación Teletaxi advierten sobre el riesgo de subir en uno de estos vehículos, «que carecen de seguro de responsabilidad civil que garantice la seguridad de los clientes en caso de que se produzca alguna incidencia», según apunta el presidente, Miguel Gómez. En la mayor parte de los casos, los conductores ilegales son antiguos taxistas que han traspasado su licencia, pero siguen realizando servicios a título personal, normalmente a antiguos clientes habituales a los que les cobran un precio más reducido al establecido. Para ello utilizan automóviles particulares, por los que no pagan los impuestos exigidos a los taxistas, ni cuotas a la seguridad social, con lo que se reembolsan íntegramente la totalidad de los beneficios. Un negocio que les puede salir redondo teniendo en cuenta que el traspaso de una licencia de taxi puede llegar a costar en la capital hasta 156.000 euros, según ha podido saber este periódico.
Trabajadores asalariados
Al margen de los conductores «pirata», algunos taxistas de la capital han optado por contratar trabajadores asalariados para hacer frente al descenso de la recaudación causado por la crisis, de alrededor de un 30%. Con esta fórmula, a la que han recurrido al menos seis taxistas, el titular de la licencia amplía sus horarios de servicio en busca de un incremento de sus ingresos, según explican desde Autotaxi.