S. ARIZAGA
Uno de ellos colocó un estilete en el costado del joven que acababan de elegir para robarle todo el dinero que llevara encima. El zamorano, que paseaba por la avenida de Cardenal Cisneros, sólo llevaba 30 euros, que los delincuentes, con antecedentes policiales, se llevaron. Al parecer estos individuos, de 18 y 19 años de edad, estaban «haciendo boca», puesto que poco después fueron interceptados por los servicios de seguridad de un centro comercial de la ciudad cuando sustraían diversas prendas de vestir.
Desde el establecimiento comercial se efectuó una llamada a la Comisaría de Zamora para requerir la presencia policial y varios agentes se personaron de inmediato. La descripción ofrecida por la víctima del atraco ocurrido en Cardenal Cisneros sirvió para que los agentes, una vez trasladados los delincuentes a la dependencias de la Comisaría de la capital, pudieran comprobar que se trataba de quienes habían robado y amenazado con un arma blanca unas horas antes al ciudadano.
Tanto las características físicas apuntadas como la descripción de las ropas que vestían fueron fundamentales para que se concluyera que se trataba de las mismas personas, retenidas en el centro comercial, situado en las inmediaciones de Cardenal Cisneros, con varias ropas en su poder. Las sospechas se confirmaron cuando la víctima del atraco les reconoció sin ningún lugar a dudas. Una confirmación que era previsible, puesto que cuando fueron cacheados se les hallaron los 30 euros cuyo robo había denunciado poco antes el mismo ciudadano que les identificó. El dinero lo llevaban oculto bajo la ropa interior.
Los dos individuos arrestados son un joven de 18 años, con antecedentes por haber robado cuando era menor de edad, etapa en la que pasó trece veces por las dependencias policiales. Su nombre responde a las iniciales de R.P.F., según la información facilitada por la Policía Nacional.
El otro ladrón, D.P.C., que participó en los asaltos, también residente en Burgos, tiene 19 años y ya ha sido detenido en una ocasión anterior acusado de perpetrar un hurto (sustracción de algún bien cuyo valor supera los 400 euros y para cuya obtención no se utiliza la fuerza, como en el caso del robo). Ambos pasaron a disposición judicial, para ser sometidos a un interrogatorio por el juez, en presencia de sus abogados, sobre los dos delitos que se les imputan en la capital zamorana.