M.ª JESÚS FERNÁNDEZ.
La reforma fiscal aprobada por el Gobierno ha sido recibida como un jarro de agua fría por los empresarios y comerciantes zamoranos, que vaticinan una caída del consumo y creen que la medida no ayudará a afrontar la crisis económica, sino todo lo contrario. Sólo los sindicatos rompen una lanza a favor de la subida de impuestos propuesta por el Ejecutivo nacional y defienden que la recaudación de fondos permitirá seguir manteniendo las prestaciones sociales y las ayudas a los colectivos con menor nivel de ingresos.
Los empresarios tachan la medida de inoportuna y creen que no favorece a los intereses del sector. El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Zamora, Manuel Vidal, asegura que «la subida de impuestos no va a contribuir a reactivar la economía y va a afectar a todos los bolsillos porque el IVA lo pagamos todos». En relación al incremento fiscal sobre las rentas del ahorro, «tampoco es beneficioso porque el principal problema que tienen ahora mismo los bancos es de falta de liquidez, por lo que la subida de impuestos sobre el capital no contribuye precisamente a solucionar ese problema».
La reforma fiscal aprobada por el Gobierno de Zapatero también establece un descenso del impuesto de sociedades, «una medida que consideramos positiva aunque no creo que tenga mucho efecto porque las dificultades que están atravesando la mayor parte de las empresas hacen prever que no vayan a tener un elevado volumen de beneficios», argumenta Vidal. Además destaca que otros países tienen impuestos de sociedades más reducidos que los de España. En todo caso, el presidente de la Cámara de Comercio recuerda que «una subida de impuestos no estaba prevista en el programa electoral de Zapatero» y considera necesario fomentar medidas que hagan recuperar la confianza en el mercado e incentivar las inversiones y la liquidez.
Los comerciantes zamoranos ya habían mostrado su rotundo rechazo a la posible subida del IVA ahora confirmada por el Gobierno. «Creemos que se trata de una medida muy negativa principalmente porque a corto plazo el incremento del IVA no se va a traducir en una subida de precio, por lo que no vamos a tener un aumento de beneficios», explica el presidente de la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio (Azeco), Ildefonso Boizas. Sin embargo, el aspecto que más preocupa a los comerciantes es la posible caída del consumo como consecuencia de las subidas de impuestos previstas «porque no son medidas adecuadas para fomentar el consumo ni para que el consumidor recupere la confianza, sino todo lo contrario. En este sentido, Boizas también recalca que la retirada de los 400 euros de deducción del IRPF reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos porque si hay menos dinero en el bolsillo no se va a destinar a realizar compras.
Tampoco cree que sea una medida adecuada el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAVE), Felipe Velasco. Según opina, «creo que la subida de impuestos prevista va a tener una repercusión negativa porque la gente va a tener menos dinero y se va a detraer el consumo cuando lo que hace falta es todo lo contrario». Cree que la reforma fiscal propuesta «no se produce en el momento apropiado porque las economías domésticas están muy debilitadas». De hecho, Velasco considera que en el contexto actual lo apropiado hubiera sido una reducción de impuestos y cree que se podían haber tomado medidas antes de llegar a este extremo.
Los sindicatos justifican la medida para mantener las ayudas sociales
Los sindicatos se muestran más comprensivos que los empresarios y comerciantes a la hora de evaluar la reforma fiscal anunciada por el Gobierno. Califican el incremento tributario como «necesario» y creen que servirá para mantener las prestaciones sociales que están recibiendo los colectivos más perjudicados por la crisis.
La secretaria provincial de UGT, Nieves García, argumenta que «todas las subidas de impuestos son negativas y más en el contexto actual, pero de algún sitio tiene que salir el dinero que se está dando para ayudas a los parados o otros sectores afectados por la crisis». Respecto a la eliminación de los 400 euros de deducción del IRPF, García cree que la medida era «pan para hoy y hambre para mañana porque yo creo que es un dinero que se puede destinar mejor a otras cosas». No le sorprenden las críticas recibidas por el Gobierno de Zapatero «que también se hubieran producido si el anuncio de la subida de impuestos lo hubiera hecho el Ayuntamiento o la Junta», según asegura. Por su lado, el secretario de CC OO, Eugenio González, no sólo apoya la subida tributaria, sino que considera que la reforma fiscal planteada por el Ejecutivo nacional «tenía que haber sido más atrevida porque se queda corta». En concreto se muestra partidario de el incremento de la fiscalidad sobre las rentas de ahorro más altas «porque se trata de aplicar el término de la progresividad y de que los que más tienen sean los que más paguen». También destaca que la recaudación triburaria servirá para seguir fomentando medidas como el Plan E.
Medidas propuestas
Subida del IVA
Una de las principales medidas contempladas en la reforma fiscal propuesta por el Gobierno es la subida del IVA. Será un incremento aplazado, que comenzará a aplicarse el 1 de julio. El alza no afectará al tipo superreducido del 4% que se aplica a los bienes y servicios considerados de primera necesidad. Sí se incrementarán un punto, hasta el 8%, el tipo reducido, y dos puntos el tipo general, hasta el 18%.
Rentas de ahorro
También se endurece la fiscalidad de las rentas del ahorro. En vez del actual tipo fijo del 18%, se pasa a una tributación progresiva: los primeros 6.000 euros de rendimiento se gravan al 19%, y el resto, al 21%. Así, la subida afectará sobre todo a los contribuyentes que logren más rentas del capital.
Rebaja impuesto de sociedades
El Presupuesto también recoge la anunciada rebaja del Impuesto de Sociedades en 5 puntos (del 25% al 20%) durante tres años para las pymes que mantengan o creen empleo.
Eliminación de la deducción de 400 euros
El Gobierno elimina la deducción de 400 euros en el IRPF recibido por los contribuyentes desde el 2008.