SUSANA ARIZAGA.
Si la gripe A irrumpe en alguno de los servicios del Ayuntamiento de Zamora, vía contagio de algún empleado público, el protocolo a seguir para evitar contagios y preservar la «asepsia» del edificio afectado supondrá un auténtico derroche logístico de limpieza y desinfección. Sin duda, pondrá patas arriba al departamento «infectado», con medidas tan extremas que trastocarán el normal funcionamiento del mismo, ya que obligará a limpiar desde los cajones que haya tocado el enfermo hasta el teléfono, fax, escritorios o salas de descanso en las que haya estado. Un auténtico Plan de Actuación al más alto nivel, que más que evitar alarmas, cuando se lee colabora a aumentar la preocupación: Mejor no haber pasado por la Casa de las Panaderas si la famosa pandemia asoma por allí.
Con el paquete de medidas acordadas, los funcionarios y empleados municipales que trabajan en la treintena de centros que acogen servicios del Ayuntamiento estarán desde hoy más protegidos contra el contagio de la gripe A y la común, al dar comienzo la aplicación del Plan de Actuación Interna para combatir y evitar su propagación. Aprobado el viernes por la Comisión de Salud y Seguridad Laboral de la institución, contempla desde la dotación de «geles para lavarse en seco en los aseos públicos y de uso interno de los trabajadores» hasta la empleo de ese mismo producto para la «limpieza de los equipos» con los que desarrollan sus labores, como pueden ser ordenadores o teclados, tras haber sido utilizados por otros compañeros.
Llegado el caso de confirmarse el contagio de algún empleado por el virus, el Ayuntamiento deberá fijar «los mecanismos para garantizar una adecuada limpieza del puesto de trabajo» ocupado por el enfermo (despacho, departamento), así como los lugares de uso común a los que haya tenido acceso (salas de descanso, salas de fotocopiadoras, entre otras). Las tareas de desinfección «se extenderán, no sólo a los lugares de trabajo, sino también a aquellas superficies y objetos que hayan podido entrar en contacto con el trabajador, es decir, «escritorios, teléfonos, impresoras, faxes» o cualquier otra herramienta de trabajo o elemento con el que haya estado en contacto. En la limpieza se usarán los productos habituales de limpieza y desinfección.
El Consistorio distribuirá información, con paneles descriptivos del Ministerio de Salud en zonas comunes, aseos y vestuarios sobre las normas y hábitos a seguir para evitar el contagio, que se colocarán en las diferentes oficinas de la institución local. También se entregará documentación de forma individualizada información entre los empleados públicos sobre las medias higiénicas a seguir, explicó el técnico en Prevención de Riesgos Laborales, Eduardo Gallego.
El paquete de actuaciones persigue «el establecer los mecanismos necesarios para minimizar los efectos económicos y sociales asociados a la pandemia», al objeto de «garantizar» que los servicios básicos que ofrece el Consistorio no se vean interrumpidos por las consecuencias de esta afección, para lo que se «refuerza la protección» de los trabajadores del Ayuntamiento. La institución nombrará un responsable del Plan, elaborado por la Comisión de Salud y Seguridad Laboral, que se encargará de actualizarlo cuando sea preciso según la evolución de esta dolencia y sus consecuencia entre la población.
El Consistorio pondrá la vacuna a disposición de sus empleados
El Ayuntamiento de la capital pondrá a disposición de sus trabajadores la vacunación contra la gripe A cuando ésta se encuentre en el mercado, para cuya aplicación se seguirán los criterios que las autoridades sanitarias estipulen a tal fin. Es práctica habitual de la institución local ofrecer a sus empleados la administración del preparado correspondiente que previene del contagio de la gripe común, servicio del que un año más podrán beneficiarse. Se cumple así con el Real Decreto de 1997 sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, que establece que, cuando existe la posibilidad de contraer una enfermedad para la que haya vacunas eficaces, estas medicinas deben estar disponibles. También es obligatorio emprender una campaña para informar a los empleados públicos sobre las ventajas e inconvenientes de la inoculación de las mismas, según recoge la misma normativa. Cuando el funcionario acepta estas medidas preventivas la institución debe recoger por escrito tal consentimiento. Este será el mismo trámite que se adopte con la gripa A.
Prevención
De la toalla al lavado en seco
De los aseos internos y de uso público de la treintena de edificios que albergan servicios del Ayuntamiento desaparecerán las toallas para dejar paso a los expendedores de gel para lavado en seco; además de toallitas o pañuelos de papel desechables y papeleras para recogerlos.
Limpieza de teclados y dependencias
El Plan de Actuación contra la gripe A, aprobado por el Ayuntamiento, ordena la limpieza y desinfección de todas las herramientas de trabajo (teclados, ordenador, mesas, faxes, etc.) y de las dependencias (desde despachos hasta salas de fotocopiadoras o de descanso) en las que haya estado el funcionario al que se le diagnostique la infección del virus, al objeto de impedir la propagación de la pandemia.
Desinfección
Cuando se haya diagnosticado algún caso de gripe A, se procederá a la limpieza y desinfección de las instalaciones municipales en las que haya estado el enfermo con los productos de uso habitual que utilizan los servicios de limpieza.
Vacunación
El Consistorio zamorano facilita la vacunación de sus empleados públicos contra la gripe común, como viene siendo habitual desde hace años. Hará lo mismo con la gripe A cuando se disponga del medicamento en el mercado. El trabajador deberá aceptar por escrito que acepta el suministro de la vacuna.