MARÍA JESÚS FERNÁNDEZ (ENVIADA ESPECIAL A LISBOA)
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, reivindicó ayer en Lisboa la necesidad de recuperar planteamientos «legítimos» dirigidos al desarrollo de infraestructuras viarias transfronterizas entre España y Portugal, como la ejecución de la autovía A-11 entre Zamora y la frontera portuguesa o la proyectada entre Braganza y León por Puebla de Sanabria. «Es el momento de dejar atrás viejas infraestructuras que más que unir nos separaban», según destacó Herrera, quien también hizo referencia a la importancia de conectar Salamanca y Aveiro por autovía, «sin olvidar las aspiraciones ferroviarias».
El máximo responsable del gobierno autonómico realizó estas declaraciones en presencia de la delegación de 200 empresarios de Castilla y León que participan desde el lunes en Lisboa en una ambiciosa misión comercial, a los que animó a apostar por Portugal como «mercado prioritario». Una opción que califica «no sólo como una oportunidad, sino como una necesidad al alcance de la mano», además de «una fórmula valiente de dar respuesta a la crisis».
La mala situación económica obliga, según resaltó Herrera, a «la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo que requiere la internacionalización empresarial». En este sentido, subrayó la importancia del mercado portugués «como puente natural para conectar a las empresas de Castilla y León con países como Brasil, Cabo Verde, Angola o Mozambique».
En cuanto a sectores emergentes, el representante del Gobierno regional destacó las posibilidades de negocio que ofrece el mercado agroalimentario para empresas de pequeño y mediano tamaño de Castilla y León con capacidad de innovación y dinamismo, teniendo en cuenta que «Portugal es el primer destino de las exportaciones agroalimentarias procedentes de Castilla y León, con un crecimiento del 50% en los últimos años». Junto al agroalimentario, los sectores logístico y de transportes son otras de las áreas de actividad con mayor proyección transfronteriza entre España y Portugal, según señaló el máximo responsable de la Junta de Castilla y León.
El país luso abre posibilidades de negocio a varias constructoras zamoranas
Tres empresas zamoranas ligadas al sector de la construcción participan en la misión comercial organizada por la Junta de Castilla y León, en la que buscan posibilidades de negocio. Entre ellas se encuentra Arcebansa, que estudia posibilidades de expansión en el país vecino. El gerente de la empresa, Antonio Cordero, destaca que «en Portugal queda mucho por hacer en materia de obra pública, por lo que nos ofrece posibilidades de negocio que dan respuesta a la necesidad de crecimiento de nuestra empresa». La presencia en Lisboa de la constructora zamorana supone su primera toma de contacto con el mercado portugués, «en el que esperamos iniciar negocios a corto plazo», anunció Cordero.
Portugal no es un mercado desconocido para Inzamac, otra de las empresas zamoranas que han participado en este encuentro, ya que posee una filial en el país vecino. La compañía se plantea incluso aprovechar la posibilidad de lanzadera que ofrece Portugal para llegar a mercados como el de Angola, Mozambique o Cabo Verde, según explica el consejero delegado de la compañía, Diego Rodríguez. De momento, la empresa zamorana también está pendiente de la ejecución de varias carreteras y vías ferroviarias en la zona del Algarve y Bajo Alentejo.
El presidente de la Asociación Zamorana de Empresas de la Construcción (Azecop), Emiliano Alonso, tampoco ha faltado a la cita en Lisboa, a la que también ha acudido en representación de la empresa San Gregorio. Considera que «la exportación de la obra pública a Portugal es complicada, pero sí es posible transferir conocimientos tecnológicos para mejorar los sistemas productivos». Su empresa ya tiene experiencia en el país vecino, al que exporta ladrillo «hispaplano», que incluye unas características especiales de transmisión acústicas para cumplir con la nueva normativa. San Gregorio también está pendiente de una importante inversión para construir cinco presas en la cuenca del río Támega, en colaboración con Iberdrola.