C. G.
Zamora es cuna de decenas de apellidos españoles, como lo demuestra el hecho de que sean los naturales de la provincia quienes en mayor medida los exhiben en su carnet de identidad. Así los naturales de Zamora son mayoría entre los que llevan en su primer apellido Garrote (646), Ratón (350), Nieto (1.096), Jambrina (436), Bragado (647), Luelmo (180, la mitad del total de todo el país), Abrantes (trece), Beneítez (485), Aliste (268), Gago (1.330), Alfageme (472), Moralejo (364), Fincias (148), Genicio (92), Pedruelo (41), o Chimeno (429), por citar sólo algunos.
El Instituto Nacional de Estadística acaba de sacar la curiosidad, con base en la extrapolación de los datos del último padrón de habitantes, de tal forma que cualquier persona puede conocer con qué frecuencia se repite su apellido en todo el país o en una provincia concreta.
Curiosamente el apellido Zamora no es frecuente en esta provincia, y la mayor «colonia» de españoles que llevan «adosado» el nombre de nuestra tierra está en Barcelona, con 2.501 personas.
Claro que los mencionados no son los apellidos más frecuentes en la provincia, donde son mayoría los Rodríguez, Fernández, García, Martín, González, Pérez, Alonso, Hernández, López y Martínez, por citar sólo los diez primeros de la lista. Existen algunas variaciones de puesto según se tenga en cuenta a los residentes o a los nacidos en Zamora, pero básicamente entre los diez primeros aparecen los mismos apellidos. En cuanto a los nombres propios en Zamora tampoco somos demasiado originales. Entre los masculinos las cifras absolutas sitúan en los diez primeros puestos a Manuel, José, Antonio, Ángel, Francisco, Jesús, David, Miguel, José Luis y Javier. Nombres como Alfonso aparece en el puesto 40 e Iván en el 44. Entre las mujeres domina claramente María (a secas), seguida de María Carmen, María Teresa, María Pilar, Isabel, María Ángeles, Manuela, Josefa, Carmen y Teresa. Curiosamente nombres populares por estas tierras como Tránsito no ocupa puesto entre los 50 primeros de la provincia.
Entre las nuevas generaciones se observan cambios importantes. Los nacidos en el presente siglo son sobre todo los Alejandro, Pablo, David, Daniel, Adrián, Diego o Sergio. Nombres que fueron frecuentes durante algunos años como Iván o Jonatan no ocupan puestos destacados ni entre los más jóvenes. Entre las chicas, Lucía, María, Paula, Alba, Sara, Laura o Andrea. Tampoco aquí las «importaciones» parecen haber pasado a mayores.