JUDIT CALVO /ANA Mª CAVERO
Con «absoluta normalidad» arrancó ayer el periodo lectivo para más de 12.200 niños de Educación Infantil y Primaria en toda la provincia, según palabras del delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Alberto Castro. 4.081 alumnos se han incorporado al primer ciclo escolar mientras que 8.127 lo han hecho a la segunda etapa de escolarización.
Este curso 143 alumnos menos llenarán las clases de Educación y Primaria mientras que aumentan, casi en la misma proporción, los niños de nacionalidad extranjera y minorías étnicas que este año suman 995 con 170 nuevas incorporaciones a las aulas, el 80% en colegios públicos y la mayoría de nacionalidad búlgara, rumana y colombiana.
No se han advertido desde la Junta bajas de alumnos que se puedan atribuir al temor ante la gripe A, «ni se espera que se produzcan. La educación es obligatoria y salvo enfermedad no es justificable que se falte a clase» advierte Alberto Castro. También 63 nuevos profesores se incorporaron ayer a la plantilla de docentes que se cifra en 2.287 durante este curso escolar para Infantil y Primaria. De los 24 centros bilingües con los que cuenta la provincia, diez son de nueva creación para este curso, todos ellos con el inglés como segunda lengua. En lo que respecta a obras en los centros educativos el delegado territorial ha señalado que todas las que tenían previsto terminar antes del comienzo del curso así lo han hecho mientras que algunas continúan «porque ya estaba planificado que se extendieran algún tiempo más y son compatibles con el desarrollo normal de las clases».
El delegado territorial de la Junta quiso recordar que hasta el 20 de septiembre permanece abierto el plazo para solicitar plaza en el programa de Centros Abiertos en los que se espera la participación de 400 alumnos durante este curso y que funcionarán de octubre a julio los días laborables no lectivos y vacaciones escolares.
También hizo hincapié Alberto Castro en la posibilidad de acceder a ayudas para las familias basadas «en la adquisición de libros, ayudas al transporte, residencia o para alumnos con necesidades educativas especiales, porque la educación no ha de ser una pesada carga para los padres» subrayó el delegado territorial.
Los directores afirman que se cumplen todos los protocolos de higiene
Sin mayores incidencias empezaron las clases en los colegios de la capital. «Ha faltado algún niño pero es porque los padres han informado que prolongarán un par de días las vacaciones», comenta Alberto Beltrán, profesor del «Arias Gonzalo» y añade que «los padres están tranquilos porque saben que estamos cumpliendo con las medidas de prevención».
En el «Gonzalo de Berceo» donde se han matriculado este curso 150 alumnos, cuarenta más que el anterior, todas las actividades se realizaron con total normalidad. «Los tutores han repartido información sobre la gripe A y estamos siguiendo los protocolos establecidos en cuanto a la higiene», comenta Maurino Prieto.
Rosa María Chamorro, directora del «Sancho II» cuenta que a primera hora de la mañana el patio de entrada «no estaba limpio, y tuvimos que llamar a la empresa responsable para que acuda a limpiarlo. Sin embargo, el interior del centro estaba perfecto y los niños asistieron a clase normalmente. No se ha notado una especial inquietud por el tema de la gripe A».
Los protagonistas afrontan su primer día de clase entre los llantos y la alegría
Los niños han sido los grandes protagonistas de la primera jornada del curso escolar. Llenos de entusiasmo han vuelto a clases con ganas de aprender y reencontrarse con los amigos. «Me lo he pasado pipa», cuenta Javier Gallego, de cuatro años, al salir de su aula de 2º de Infantil en el colegio «Arias Gonzalo». Su madre apunta que a primera hora de la mañana «no quería venir y estaba medio lloroso pero en cuanto vio a los compañeros se olvidó de todo y se quedó muy contento».
Elena Cocovila y Paula Acosta, compañeras de 2º de Primaria, contaban entusiasmadas que «habían jugado mucho» durante el recreo y que también habían tenido tiempo para «pintar y escribir».
Pablo López, de ocho años y alumno de 4º de Primaria confiesa que le había costado «levantarse pronto» mientras que Esther Hernández, de 3º de Primaria, estaba emocionada por haber «conocido a una compañera nueva».
Por su parte, los padres se mostraban tranquilos ante la posible amenaza de la gripe A: «sabemos que en los colegios se han tomado las medidas de prevención adecuadas las cuales reforzaremos en casa», comentaba Javier Salvador.