C. G.
Si la subida de impuestos genera reacciones encontradas entre los agentes sociales de Zamora, otras medidas anunciadas por el Ejecutivo concitan mayor apoyo, prácticamente unánime, aunque con sus matices. Por ejemplo, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho que el Gobierno se propone «revisar» los incentivos a los empresarios para favorecer el acceso al empleo: contratación indefinida o dirigida a colectivos con especiales dificultades de inserción, como mujeres, jóvenes o parados de larga duración. No es que los agentes sociales estén en contra de la filosofía de tales ayudas, sino que en la práctica se han demostrado que sirven para poco. Ángel Herrero reconoce que la mayor parte de las empresas «no estaban utilizando esas ayudas. Lo que queremos es que nos dejen trabajar, crear riqueza y ganar dinero, no que nos frían a impuestos».
Eugenio González, de Comisiones Obreras también sospecha que «las subvenciones apenas han servido para nada, porque las cifras de temporalidad en el empleo siguen creciendo». Eso sí, anima al ministro a que muestre los datos que posee para que los agentes sociales puedan analizarlos y, en su caso, apoyar las medidas gubernamentales. «Nosotros pensamos que todo lo que sirva para conseguir puestos de trabajo es bueno, pero siempre y cuando fuese constatable y permita un seguimiento escrupuloso». Nieves García, secretaria general provincial de UGT considera también que el ministro Corbacho debería facilitar los datos con los que cuenta y en los que basa su anuncio de la necesidad de replantear las ayudas. La práctica sindical, sin embargo, indica a la secretaria de UGT que «nadie se acoge a este tipo de ayudas, salvo determinados empresarios porque les viene bien, no porque creen más empleo del que tenían previsto». El hecho de que el noventa por ciento de los contratos sean temporales es un dato que permite deducir que el actual sistema de ayudas no ha sido demasiado eficaz para incrementar la contratación. «Es más fácil rescindir un contrato temporal que uno indefinido».
El presidente de la Cámara de Comercio considera, en cambio, que quitar ayudas no es precisamente una buena fórmula en un momento donde lo que se pretende es crear empleos, aunque reconoce no conocer en profundidad el actual funcionamiento, en la práctica, de tales subvenciones laborales.
Café para todos
Los anuncios gubernamentales, sin embargo, no se quedan ahí, y afectan a otra gran cantidad de medidas, algunas de las cuales se pusieron en marcha en tiempos recientes. Se habla, por ejemplo, de eliminar la ayuda de 400 euros que recibían todos los trabajadores mediante descuentos del IRPF. El presidente de la Federación de Vecinos, Felipe Velasco, considera que estas ayudas vienen bien, «aunque como nos hace Hacienda la declaración y a la mayoría nos sale a devolver, firmamos en barbecho y no nos enteramos». Nieves García apunta en la misma dirección, ya que los 400 euros famosos apenas se notan en la economía familiar.
Ángel Herrero, sin embargo, es un entusiasta defensor de eliminar esta medida, como otras (por ejemplo las de 2.500 euros por nacimiento de hijos), ya que no discriminan según la necesidad económica de los beneficiarios, «sino que es café para todos. Incluso los sueldos más bajos y por tanto con menor retención, se beneficiaban menos de esta reducción que una persona que a lo mejor ganaba 2.500 euros al mes. No es justo. Hay que ser mucho más selectivo, y hay que cuidar a la gente que no necesita realmente».
Otra medida que ayer entraba en vigor, la ayuda de 420 euros a los parados que hayan agotado las prestaciones y subsidio ha recibido los parabienes de los sindicatos, ya que «ayuda a quien no tiene absolutamente nada. No es una cantidad para hacerse rico, pero tampoco irrisoria en relación al salario mínimo interprofesional», explicaba Nieves García. Ni los sindicatos ni la Administración disponían ayer de datos concretos sobre el alcance que puede tener esta medida. Se estimaban en poco más de un millar de personas los beneficiados en Zamora cuando se estableció la fecha de agosto para percibir la prestación, pero ahora se amplía a enero.