JOSÉ MARÍA SADIA
Los vecinos de la nueva urbanización de la zona de Vista Alegre han manifestado formalmente su descontento ante el descuido que afecta a la mayor parte de sus calles, que se concreta en la falta de limpieza, la ausencia de mantenimiento de la vía pública o el estado en el que se encuentra la zona de recreo, acondicionada para su disfrute, pero carente de mobiliario urbano y de elementos propios de este tipo de áreas. Por este motivo y ante el descontento vecinal, los afectados están valorando movilizarse en el caso de que la situación de desatención continúe y, por lo tanto, sus efectos sean aún más graves.
Así se lo han hecho saber varios vecinos de los nuevos bloques de pisos de las calles Palencia y Ávila a la Asociación de Vecinos de Los Bloques. Según informa el colectivo, los propietarios de la zona alta de Vista Alegre han pedido una reunión con la alcaldesa Rosa Valdeón, «y como no han obtenido respuesta, les hemos acompañado para que entregaran un escrito de protesta», explica Manuel Bailón, presidente del colectivo.
En todo caso, no es la primera vez que los vecinos de estos bloques de viviendas hacen saber de manera pública esta situación, agravada por el paso del tiempo. Están implicadas unas 400 viviendas, a las que se unirán otras ochocientas, toda vez que se termine su construcción y vayan siendo entregadas para su ocupación.
Según la asociación de Los Bloques, «los vecinos de esta zona están muy cansados de la situación y nadie les hace caso», se queja Manuel Bailón, quien concluye, sencilla y llanamente que «está todo hecho una mierda» Un breve paseo por esta zona permite ver el estado en el que se encuentra la abundante vegetación de las isletas y de las rotondas de las diversas calles que componen la zona. Los arbustos y plantas superan en algunos casos el medio metro de altura, con el consiguiente efecto estético negativo en una área de nueva construcción. Además, los afectados se quejan de falta de limpieza y de la escasez de mobiliario urbano, ya que prácticamente no hay bancos y las papeleras están contadas.
Además, en la parte trasera de los bloques de viviendas, está ubicada una zona de recreo, donde no hay césped ni mantenimiento, y en la que el mobiliario urbano se restringe a un par de bancos durante el recorrido. «Se han quejado de que no hay mobiliario. Además, los niños antes podían hacer servicio del parque infantil, pero ahora ya no tienen ningún sitio para jugar», añade Manuel Bailón. Y es que las únicas zonas de juegos se restringen a los patios internos de los propios bloques de viviendas.
Por otro lado, varios vecinos de la calle Ávila se quejan de las deficiencias que afectan a los alrededores y que tienen su influencia en la vida diaria de los vecinos. «A escasos tres metros de nuestra puerta tenemos la antigua gravera, que deberían eliminar cuanto antes, porque las sustancias tóxicas que desprende no pueden estar en un núcleo urbano», se quejan.
Las molestias de la gravera no son las únicas que proceden de las áreas colindantes. Otra vecina de Vista Alegre se queja del transformador que está ubicado entre la urbanización y el barrio de Las Llamas, que «debería estar soterrado por seguridad».
Asimismo, desde la Asociación de Vecinos de Los Bloques piden explicaciones por el recorrido del autobús urbano, que no pasa por las calles de Vista Alegre. Se refieren al servicio que llega hasta el barrio de Villagodio y que no entra en estas vías. En todo caso, desde Los Bloques no indican qué recorrido ha de hacer la línea de transporte urbano. «Tendrán que estudiarlo y decidir por donde puede ir para dar servicio, porque son vecinos como los demás, pagan sus impuestos y tienen derecho al transporte», añade Bailón.