El director de la obra de la cuarta fase del Castillo, Francisco Somoza, informó a los grupos políticos de «todos los pasos dados» en la rehabilitación y afirmó que «no ha habido ninguna partición de ningún contrato, se han contratado de manera independiente la asistencia técnica de la dirección obra y se nos ha hecho un contrato para llevar la coordinación arqueológica de levantamiento de los planos de las estructuras halladas». Se trata, desde su punto de vista de «contratos distintos y necesarios en este ámbito». Recordó que gracias a la bajada de la empresa adjudicataria de la última fase, el Ayuntamiento de Zamora ha contado con una mayor cantidad para invertir y acentuó que los trabajo complementarios «se han realizado con unas reducciones muy, muy considerables de lo que serían las tarifas mínimas de aplicación». El arquitecto zamorano resaltó que detrás de él «se encuentra muchas personas que han realizado un tremendo esfuerzo» y aludió a que, pese a las miles de personas que han visitado el Castillo,« parece que lo único que trasciende» es la acusación de «unas irregularidades, lo que me ha dolido». No obstante, apuntó: «tengo la compensación de la seguridad moral de que nuestro comportamiento y el de la gente que ha trabajado es intachable».