SUSANA ARIZAGA
Apenas fue rumor y ya tras el mostrador de la Oficina Pública de Empleo de la capital, ávidos de información, los parados iban formando una hilera. «¿Me toca la ayuda del Gobierno?». La pregunta, entonces sin respuesta, volvió a formularse al inicio de esta semana, una vez el Consejo de Ministros dio luz verde a la concesión de 420 euros para aquellos desempleados que el uno de agosto hubieran dejado de percibir la prestación por desempleo y el subsidio.
La desinformación, sin embargo, se ha prolongado durante días, hasta que en la Oficina de Zamora recibieron el Real Decreto y decidieron redactar un pequeño resumen, cuyas fotocopias reposan a la vista de los interesados para facilitar la tarea informativa. Este lunes más de 60 personas hicieron cola en la Oficina de la calle del Doctor Fléming exclusivamente para preguntar por su caso. El martes y el miércoles el número de consultas al respecto fue mucho menor. Y la decepción mayoritaria, ya que muy pocos tenían derecho a percibir ese dinero extra que acaba de aprobar el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, indicaron fuentes próximas al Servicio.
Ayer, a los más de cien «clientes» habituales que acuden a estas dependencias a diario se sumaron pocos más para interesarse sobre la medida del Gobierno socialista para aligerar el peso de la crisis entre los desafortunados que han perdido su trabajo. Buena parte se aproximó para pasar revista, iniciar trámites para cobrar el desempleo, el subsidio o apuntarse al paro.Y no pocos para buscar trabajo, saber de las ofertas, con la esperanza de hallar salida a su desesperada situación.
Todos se verían francamente aliviados con la nueva prestación de 420 euros mensuales, medida hacia la que los encuestados a las puertas de la Oficina de Empleo lanzaron críticas por ser una decisión que deja fuera «a los parados de mayor duración, los que más dificultades tendrán en estos momentos para poder vivir», indica Saúl Lozano, un joven de 24 años que el siete de agosto pasó a engrosar la lista de parados de la provincia. Durante un año y cuatro meses ha trabajado en el sector de servicios gasísticos. Ya estuvo sin ocupación antes, durante cuatro meses, pero las perspectivas resultan ahora mucho peores. «Se ve grave la cosa; el volumen de anuncios de empleo es menor que hace dos años, cuando busqué trabajo. Entonces tardé poco en encontrar». Precisamente por eso estima que la decisión del Gobierno «está mal hecha, la ayuda tendría que ser para los que llevan más tiempo parados porque están en una situación más precaria. Debería ampliarse a los de larga duración, a los que llevan más tiempo sin trabajo». Confiesa no estar todavía preocupado por el incierto futuro que le espera con la que está cayendo por la recesión económica: «Hace una semana que me han despedido y esperaré una o dos más para buscar trabajo». A su favor, dice, la juventud: «Lo tendré más fácil que una persona que supere los 40 años», pero el panorama no está como para elegir, «iré a lo que salga, no tengo preferencias». De su mismo parecer es otro de los usuarios de este servicio de la Junta de Castilla y León, que prefiere no dar su nombre, y reclama «una selección de los casos más apremiantes, de las personas que no tienen ni para comer y viven de la caridad, que hay muchos», sentencia.
LOS QUE AHORA PUEDEN COBRAR
Beneficiarios y requisitos
Los desempleados menores de 65 años que han agotado la prestación por desempleo a partir del uno de agosto y no tengan derecho al subsidio o lo hayan extinguido por agotamiento, incluidas las prórrogas, y que carezcan de rentas de cualquier naturaleza superiores en cómputo anual al 75% del Salario Mínimo Interprofesional –el SMI, estipulado en 624 euros mensuales por el Gobierno–, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias. Participarán en un «itienerario de inserción» laboral.
Solicitud
La solicitud debe presentarse en un plazo de 60 días a contar desde el día en que han dejado de cobrar el paro o el subsidio, en el Servicio Público de Empleo.