TANIA SUTIL
Que internet ofrece un abanico de posibilidades inagotable es todo un hecho pero que esta riqueza en la red de redes se haya implantado también hasta en un acto tan íntimo como presentar las condolencias supone, cuanto menos, sorpresa y desconcierto.
El servicio funerario trata de facilitar el pésame a aquellas personas por motivos personales o de trabajo no pueden acudir al tanatorio donde se encuentra el cuerpo del fallecido. Para remediar estas situaciones, una funeraria de la capital ha implantado un servicio de condolencias a través de internet de modo que desde cualquier punto del mundo donde haya una conexión a internet se puede ya expresar a los allegados el mensaje de pésame que se desee, que será recibido de inmediato y directamente en la sala del tanatorio donde los familiares se encuentran.
El habitual libro de condolencias en el que muchas personas escriben unas palabras en memoria del fallecido queda así relegado, aunque no sustituido, por esta moderna herramienta hoy en día al alcance de todos.
El servicio no tiene coste alguno para los familiares del finado y se trata de una prestación más de las que ofrece la funeraria zamorana.
La tarjeta de pésame es muy sencilla de enviar. Basta con acceder a la página web de la funeraria (www.lasoledad-vdademendiri.es) y acceder a la pestaña «tarjeta de pésame». Una vez en el vínculo, el usuario deberá rellenar varios campos, entre los que figuran el nombre del remitente y el del fallecido, seguido del texto que el internauta desea transmitir a los familiares y máximos allegados de la persona que ha muerto. Con el envío, la funeraria confecciona una tarjeta que será entregada a los familiares del difunto.
Para evitar palabras y expresiones poco adecuadas para una situación tan delicada como es la muerte, todos los mensajes serán comprobados y revisados antes de la entrega. Además, los datos personales facilitados serán incorporados a un fichero automatizado del que es responsable la funeraria y que se encuentra debidamente inscrito en el registro general de protección de datos.
El envío de esta información supone el consentimiento del que emite el pésame cibernético para que la empresa la trate automatizadamente con la finalidad de gestionar el servicio solicitado y de mantenerle informado sobre otros servicios y productos que pudieran resultar de su interés.
Para poder enviar el formulario hay que introducir un código que se muestra en la imagen de la página web. Se trata de un simple control que permite combatir el denominado «spam», es decir, aquel correo electrónico no deseado por los internautas que envían las condolencias.
Este servicio cibernético no es exclusivo de Zamora y otras muchas funerarias del país prestan desde hace años esta alternativa a las condolencias tradicionales como son los pésames cara a cara y el libro de duelo con el que cuentan todas las funerarias.