M.ª JESÚS FERNÁNDEZ
Ni siquiera las agencias de trabajo temporal se libran de la crisis económica. Dos de las cinco existentes en la capital zamorana han cerrado sus puertas en los últimos meses como consecuencia del descenso del volumen de contratos temporales gestionados por las agencias de búsqueda de empleo de la provincia, que se redujeron a la mitad durante el primer trimestre del año, según la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT), integrada por las cinco mayores compañías del sector: Randstad, Adecco, Alta Gestión, Flexiplan y Start People. Un porcentaje sólo superado por Soria, cuyo descenso fue del 70%, y muy por encima de la media regional y nacional, situadas en un 25 y un 30%, respectivamente.
Las dos delegaciones que han dejado de operar en la capital pertenecían a dos grandes cadenas nacionales especializadas, Adecco y People. Las que se mantienen abiertas reconocen que han llevado a cabo reestructuraciones y reducciones de personal para adaptarse a la nueva situación de menor demanda. «A principios de año nuestra facturación se redujo un 50%, por lo que tuvimos que hacer algunos ajustes de personal», admite la directora de Flexiplan, Angela Moralejo. La principal causa de este descenso es que «los contratos temporales han sido los primeros que han eliminado las empresas porque las indemnizaciones son menores que las requeridas en despidos de trabajadores que llevan más tiempo en la plantilla», detalla.
La llegada del verano ha mejorado la situación con el aumento estacional de la contratación temporal ligada fundamentalmente al sector servicios, aunque el incremento de ofertas de trabajos ha sido todavía menor que en años anteriores. «Hay menos ofertas que otros veranos, porque las empresas están optando por prescindir de la contratación de personal externo para solucionar las sustituciones de vacaciones, que están siendo cubiertas por la plantilla fija con una mayor carga de trabajo», destaca la responsable de otra Empresa de Trabajo Temporal. En todo caso, los contratos temporales que se realizan «se ajustan mucho más y se limitan a los días imprescindibles, mientras que otros años las condiciones incluso permitían reservar unos días como periodo de aprendizaje inicial», asegura Moralejo.
Por otra parte, los últimos datos revelan que también ha aumentado el tiempo de recolocación de aquellos que acuden estas oficinas al haber se incrementado al mismo tiempo la cifra de curriculos, aunque en algunas de ellas aseguran que «hay personas que rechazan los trabajos».
Las agencias de búsqueda de empleo temen que la conclusión del verano, en poco más de un mes, vuelva a suponer una nueva caída de la contratación temporal por el efecto estacional de los meses estivales. En todo caso reconocen que el cierre de dos delegaciones les ha beneficiado al repartir entre menos el mercado existente.
Aparece un nuevo perfil del demandante, con mayor edad y cualificación profesional
La crisis no sólo ha supuesto un descenso de la contratación temporal, sino también un cambio en el perfil del trabajador demandante. «Hacía años que no veíamos entrar a nuestras oficinas a oficiales de albañilería, fontanería o electricidad, antes muy demandados y a veces hasta difíciles de encontrar», indica la responsable de Flexiplan. El tipo de persona en busca de trabajo además ha cambiado en lo que se refiere a la edad, ya que no son sólo jóvenes los que acuden a las oficinas de las empresas de trabajo temporal en busca de su primer empleo, sino trabajadores experimentados de mediana edad e incluso, en algunos casos, próximos a la jubilación.
En estos supuestos, la falta de cualificación para desempeñar puestos de trabajo diferentes a los que han ocupado se convierte en un obstáculo añadido. «Hay gente a la que no le importa trabajar en otras cosas y se prepara para ello pero hay otra que no quiere desaprovechar la experiencia que han obtenido durante años y no aceptan ofertas que no estén relacionadas con su especialidad», señala la responsable de otra empresa de trabajo temporal existente en la capital.
Las amas de casa son otro de los colectivos que han empezado a recurrir a este tipo de trabajos, ya que muchas de ellas deciden incorporarse al mercado laboral con el fin de aportar unos ingresos extras a la unidad familiar, afectada generalmente por la situación de desempleo de algunos de sus miembros.
Los trabajadores inmigrantes también se disputarán los contratos temporales de verano, ya que si antes su prioridad era encontrar un empleo duradero que les otorgara cierta estabilidad en nuestro país, este año también recurren a todo tipo de ofertas disponibles.