J. M. SADIA
La empresa responsable de la reforma de un parque infantil en la plaza de San José Obrero de la capital suspendió en la mañana de ayer los trabajos de reforma a instancias de los vecinos, que han reiterado su malestar por el «descuido» y la «falta de adecuación» de las obras que se vienen haciendo en la zona infantil. La Policía Municipal se personó en el lugar a raíz de las quejas de los afectados, donde la empresa, que había iniciado una zanja en la zona, decidió paralizar las obras para solicitar nuevos datos técnicos sobre el proyecto.
De hecho, uno de los vecinos que encabeza la protesta afirma que han presentado un documento en el registro del Ayuntamiento constatando el descontento vecinal. «Estamos hartos. Ya hemos presentado varias denuncias y, al final, redactamos un escrito apoyado con la firma de 200 vecinos», informa José Manuel Vega.
Así las cosas, los vecinos se quejan del «abandono» de la zona infantil, en la que «hicieron una reforma hace mes y medio, pero poniendo más bordillos, que han causado problemas a los pequeños que juegan en la zona».
Desde el Ayuntamiento, no quieren hablar de paralización de los trabajos, sino que «la empresa que lleva las obras ha suspendido los trabajos, para pedir más información a los técnicos», una reacción motivada por la «insatisfacción» de los vecinos afectados.