M.ª JESÚS FERNÁNDEZ
Renata López toma las riendas de la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Zamora (Ajeza), ubicada en La Alhóndiga, con la intención de relanzar esta agrupación, creada hace trece años.
—¿Cómo afronta su labor al frente de la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Zamora en un momento de crisis como el actual?
—En los momentos de más bonanza económica los empresarios que pertenecemos a la asociación hemos estado más pendientes de trabajar que de liderar los intereses del sector. La crisis constituye un momento muy bueno para que la gente desempleada se plantee la opción del autoempleo porque están quedando nichos de mercado vacíos por empresas que tienen que cerrar. Por eso queremos relanzar la asociación motivando a la gente desempleada para que se apoye en nosotros por si quieren desarrollar una idea empresarial. También hay empresarios que nos llaman para solucionar problemas de cierre, en los que también es necesario información y asesoramiento.
—¿Qué datos tiene la asociación sobre el cierre de empresas?
— No hemos tenido una excesiva consulta de liquidaciones, pero sí de personas que tienen un problema económico para cerrar la empresa. Porque además de las deudas, el cierre de una empresa tiene su coste. Hemos tenido tres o cuatro casos de gente en los últimos ocho meses que tiene problemas y quiere que le ayudemos a cerrar.
—¿Cuáles van a ser las prioridades en la nueva etapa de la asociación?
—El mandato son dos años de presidencia y los miembros de la nueva ejecutiva tenemos una hoja de ruta que conlleva encuentros interesectoriales entre jóvenes empresarios y empresarios de la ciudad consolidados para tener puntos de encuentro y realizar intercambios comerciales y de trabajo con la finalidad de fomentar la estructura empresarial de la ciudad. La idea es reunirnos una vez al mes con el objetivo de contratar productos y servicios entre los empresarios zamoranos sin desviarlos fuera de la provincia. También queremos editar una revista a finales de año con temas financieros, fiscales y laborales. Además queremos hacer un acto de reconocimiento de relevo generacional y fomentar las herencias de empresas entre padres e hijos. Queremos instaurar también un premio al joven empresario a lo largo del año que viene. Este año nos queremos centrar más en los encuentros intersectoriales y hemos pensado en organizar uno con empresas de Portugal para acercar al empresariado zamorano a la zona Norte del país vecino y a su mercado.
—¿Qué tal están soportando la crisis los jóvenes empresarios zamoranos?
—En la última ejecutiva de la confederación nacional se hablaba de que si el joven ya de por sí tienes dificultades de acceso a la financiación pues en este momento de crisis económica todavía más. Tiene dificultades como todas las empresas y las añadidas por ser joven. Pero yo creo que la falta financiación se puede suplir con la ilusión inicial y con el apoyo en las líneas de subvenciones, que creo que deben ser cada vez mayores.
—El problema añadido de Zamora es la fuga de jóvenes a otras provincias, ¿cómo se puede frenar?
—Yo creo que la clave es el apoyo institucional a nivel de infraestructuras, al tejido empresarial y al fomento de la actividad económica mediante la creación de empresas. Si es cierto que se ha ampliado el polígono de La Hiniesta, se ha hecho un vivero de empresas, se están haciendo polígonos empresariales en la zona rural y hay un proyecto para rehabilitar un edificio para que sea el instituto municipal de empleo. Consideramos que son iniciativas que a lo mejor no frenan pero van a contribuir a que no haya una fuga tan masiva de jóvenes.
—¿La asociación ha recibido solicitudes para el asentamiento de nuevas empresas en la capital?
—Nos han llegado gente de zonas rurales a los que hemos dado información de los polígonos que se están desarrollando tanto en Sayago como en Benavente, pero no hemos recibido consultas de empresas que se quieran ubicar en la capital. Tenemos jóvenes asociados en el polígono de Los Llanos y de La Hiniesta que nos comentan las dificultades de acceso a las parcelas.
—Zamora vive una propagación de nuevas asociaciones, ¿existirá colaboración con todas ellas?
—En las épocas de crisis las personas lo que intentan es unirse en pro de intereses comunes. Yo creo que es positivo que la gente se siente arropada. No hemos tenido ningún contacto con las últimas asociaciones que se han creado, pero yo creo que la colaboración siempre es posible porque todo lo que sean proyectos e ideas es positivo para Zamora.