ALBA PÉREZ.
Lleva el ritmo en los genes. La trompeta de su abuelo fue la banda sonora de su infancia. Junto a su hermano comenzó a imbuirse en el mundo de la música. Ahora, Maikel Alejandro Vistel forma parte del quinteto de jazz «Vistel Brothers». Este cubano actúa esta noche a partir de las once y media en la plaza de Viriato. Afirma que los zamoranos se quedarán muy sorprendidos con la mezcla de jazz clásico y ritmos latinos.
– ¿Por qué jazz?
– Para nosotros el jazz lo es todo, es una forma de vida. Es lo que nos da de comer y lo que nos proporciona tranquilidad y paz. La música es una parte muy importante de nuestra vida.
– ¿De dónde surge su afición por la música?
– Mi familia en Cuba es muy musical. Mi abuelo era un trompetista famoso y hemos crecido al son de su instrumento. Tanto mi hermano, Jorge Miguel, como yo empezamos a intentar componer como una afición. En el jazz nos sumergimos más tarde. En un principio, estudiábamos música clásica en el conservatorio, pero un familiar nos envió unos libros sobre jazz y nos gustó. Desde ese momento nos pusimos en serio con este tipo de música y comenzamos a investigar y a buscar el sonido que nos definiera.
– ¿Cómo definiría su sonido?
– Tratamos de hacer una música tradicional, nos basamos en los clásicos. Pues para hacer un buen jazz hay que conocer los orígenes de este tipo de música. Nosotros lo que hacemos es darle al jazz un toque de ritmo latino. No perdemos los orígenes y recordamos siempre de dónde venimos. El concepto de jazz está cambiando. Nosotros llevamos el jazz a la música cubana, mientras que las generaciones anteriores llevaban la música cubana al jazz.
– Lleva tres años viviendo en España. ¿Qué ha supuesto este cambio?
– Desde que estamos aquí no hemos parado de trabajar. En Cuba tocábamos mucho y con artistas muy importantes. Pero aquí hemos encontrado muchas más oportunidades de compartir experiencias. Hemos estado con grandes músicos tanto nacionales como extranjeros. Hace unos días estuvimos tocando en el «Festival de Jazz de Vitoria» y ahora en verano tenemos muchos más conciertos. Además, hemos conseguido grabar nuestro primer disco que saldrá a la venta en septiembre.
– ¿En qué se inspira para componer?
– La inspiración aparece de cualquier sitio. Lo es todo para un músico. Normalmente, nuestros temas están inspirados en las vivencias cotidianas. Los sentimientos lo son todo para un músico. Para componer lo que hacemos son estudios de imaginación. Es una técnica de composición que consiste en sentarse al piano e intentar componer algo. Hay que pensar y dejar que el ritmo fluya. Hay días que empiezas a ver que sale algo interesante que se puede aprovechar y otros en los que estás bloqueado.
– ¿Qué se van a encontrar los zamoranos en su concierto?
– He estado en pueblos de la provincia de Zamora tocando con una orquesta el año pasado y me gustó mucho. Se encontrarán con un jazz diferente, de un marcado ritmo latino, pero sin perder los orígenes clásicos de este tipo de música. Tocaremos algunos temas tradicionales de Cuba y otros de jazz más puro para que el repertorio sea variado. Espero que se cree un ambiente mágico. Los sitios recogidos son muy dados a que llegue mejor a las personas. No me gusta tocar con muchos micrófonos, seguramente que la mayoría del concierto sea en acústico.
– ¿Podría dar algún consejo para el que se quiera iniciar en el jazz?
– Si le gusta de verdad que se dedique a estudiar la tradición. No se puede hacer buen jazz si no se conoce previamente lo que se ha hecho. Algunos expertos dicen que el jazz es una música para los músicos pero yo no estoy de acuerdo. Creo que el jazz puede ser una música curativa que puede ayudar a muchas personas.
– ¿Cuáles son sus proyectos para el futuro?
– Pues tenemos el disco a punto de salir y a pesar de que el panorama musical no está demasiado bien, mi filosofía siempre ha sido que en la vida nada es difícil si te lo propones. Espero seguir dando muchos conciertos y promocionando el jazz.