RAQUEL BARTOLOMÉ .
Emoción, ilusión y sorpresa acompañados de una dosis de trabajo y diversión. Es la mezcla perfecta de la que disfrutan los descendientes de emigrantes zamoranos que participan en la «Operación Raíces». Los integrantes del grupo realizan dos cursos, de folclore y dinamización, que tienen lugar en la residencia Doña Urraca.
En el de folclore profundizan en los bailes, interpretan canciones y conocen los instrumentos. «Me encantó esta actividad, aprendimos muchísimos bailes», asegura Cecilia Mariana Rodríguez, perteneciente al Cuerpo de Baile de la Colonia Zamorana en Cuba.
No le divierten a todos las mismas actividades. «Lo que me gustó fueron las manualidades», afirma Malena Benítez, argentina del Mar del Plata. Otros se decantan por los paseos en la ciudad. «Me entusiasma ver a la gente unida en los espectáculos de la calle», comenta Ingrid Milicich, de Rosario.
Además, consideran un gran valor que los medios de comunicación se involucren con ellos, ya que les facilita el contacto con sus parientes, «la prensa hizo que la gente de los pueblos supiera que íbamos a ir», explica María Julia Vasile, perteneciente al Centro Castellano y Leonés de Mar del Plata Argentina. Esta semana, comienza la búsqueda de sus raíces en Zamora, Ávila, Segovia y Valladolid, con la esperanza de saber algo más sobre el origen sus familias. Historias llenas de emociones y sentimientos que perduran en el tiempo.