BEGOÑA GALACHE.
Las formas abstractas que constituyen la seña de identidad de Javier Sampérez, como grandes enigmas, recorren ahora la geografía que separa Alicante de Benidorm, pero entre raíles. El artista nacido en Soria pero afincado desde hace años en Zamora, es uno de los seleccionados para dar diseño y color a los ferrocarriles de la Generalitat Valenciana. Su obra se puede ver a diario en uno de los trenes de cercanías que unen Alicante con el turístico municipio de Benidorm. Sampérez matiza que las formas pintadas en los vagones se han creado con «las bases de las esculturas que expuse en la Sala Lametro, y delimitan tres espacios diferentes que rompen la monotonía del tren». Lo que estos encierran, al igual que las esculturas, añade, «no muestran contenidos explícitos, sino que invitan al viajero a descubrirlos».
Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana presentó recientemente estos trenes temáticos que circulan ya de forma regular por la Línea 1 que une las estaciones de Mercado (Alicante) y Benidorm. Junto a Sampérez han participado los artistas plásticos Carlos Sanz Aldea, Paco López, Santiago Relanzón, Patricia Azcárate y Roberto Díez, participantes todos ellos en «metr@rte», una exposición organizada en marzo por el gobierno valenciano, y en la que los distintos creadores formularon propuestas pictóricas y decorativas de las unidades de tren-TRAM, metro y tranvía. El objetivo es cubrir, por medio de vinilos, la superficie exterior de los trenes, tranvías y metros que circulan de manera habitual por Alicante y Valencia. La iniciativa ha contado con el patrocinio de la empresa Vossloh España, centro tecnológico y factoría de ensamblaje que trabaja con locomotoras, vagones, metros y tranvías de última generación.
La directora gerente de la empresa, Marisa Gracia, destacó en la inauguración de los nuevos diseños de trenes la gran acogida que la iniciativa ya tiene entre los alicantinos. «Con esta propuesta el arte va a poder llegar a muchos ciudadanos que van a disfrutar este verano en la calle de las obras de estos artistas plásticos».
Tras el sugerente título de «Tren cuatro puertas», la propuesta de Sampérez ha supuesto todo un reto, «artísticamente muy especial, porque no estás acostumbrado a un medio como este, y nunca sabes cómo va a salir a tamaño real». Una vez recibido el encargo, materializar el diseño fue sólo cuestión de cuatro o cinco días, «los que tardas en dar las soluciones técnicas a las formas abstractas, a modo de enigma».
Durante todo el verano, la intervención de Sampérez en los trenes de cercanías de Alicante va a tratar de «humanizar» un espacio que cada día utilizan miles de personas para acudir a sus trabajos, o simplemente para desplazarse a la playa. En definitiva, un soplo de aire fresco para la rutina. Pero con arte que viaja sobre raíles.