XXV Feria del Libro de Zamora

Los primeros del escalafón de papel

El certamen se clausura con más visitantes y ventas, y «El manuscrito de piedra» aparece como el volumen de mayor demanda

 02:07  
Braulio Llamero presentó «Nosotras, las aceñas»
Braulio Llamero presentó «Nosotras, las aceñas» Foto Emilio Fraile

JESÚS HERNÁNDEZ Alguien del gremio dijo: «Hemos dado permiso a la lluvia para que hiciese acto de presencia, para que nos acompañe». Esperanzados, moderadamente satisfechos. Así aparecían. La nueva edición de la Feria del Libro, renovada y todo eso, finalizó ayer con este balance: mayor interés de los ciudadanos por la lectura, superiores ventas y «El manuscrito de piedra», de Luis Miguel García Jambrina, como volumen más vendido. Con la nueva organización –se percibe la mano discreta, pero diestra–, el certamen ganó en vistosidad y animación, en brillantez y carácter. A pesar de la crisis esa o de la idiosincrasia de los paisanos, los resultados hablan de (buena) siembra. De hacer camino. Las mejoras, respecto a otros años, no se discuten por nadie.
Por lo visto, hay «títulos-estrella». Los libreros destacan, sobre todo, tres como los de mayores ventas: «El manuscrito…» (del profesor de Literatura de la Universidad de Salamanca), «Calle Feria» y «Cómo parar setenta pájaros» (Tomás Sánchez Santiago). La suma sigue con «Obra completa» y la reedición de «Don de la ebriedad» (Claudio Rodríguez), «El beso de la sirena negra» (Jesús Ferrero), «Al son de las edades» (Maeve Ratón)... Una consulta efectuada entre los profesionales del sector revela esas preferencias. Los lectores también se decantaron por la narrativa extranjera: «Los hombres que no amaban a las mujeres» y «La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina» (Stieg Larsson), «La soledad de los números primos» (Paolo Giordano) y «La ternura de los lobos» (Stef Penney), así como los volúmenes de arte, de historia y eternamente infantil («Alicia en el País de las Maravillas», en desplegables).
La perspectiva de los libreros, a la hora de recoger su mercancía cultural y efectuar el balance, no presentaba unanimidades –a veces, tan peligrosas–, pero si coincidencias. «Positivo». Luis González calificaba como «un acierto» que el Ayuntamiento «haya tomado el relevo de Azal en la organización. El espacio es precioso y la instalación de las jaimas, algo que yo veía inicialmente con escepticismo, constituye un acierto, para nosotros y para el público, aunque cabe la mejora de algún detalle. Sería un milagro que, en su primera edición, no apareciese algún fallo. Pero resultan subsanables». Es el caso, para él, de «la premura en la disposición de algún acto o el incremento de la presencia de novelistas». El presidente de la Asociación destacaba, asimismo, «la mayor presencia de visitantes y, si se mira a las ediciones anteriores, las superiores ventas». El complemento de los «actos culturales y lúdicos» también obtenía palabras de aceptación. Así, parabienes para el concejal de Cultura y para el organizador del certamen (el profesor y poeta Juan Manuel Rodríguez Tobal).
«Se inicia una andadura diferente, con otras expectativas. Yo no espero algo para hoy, espero algo para mañana, con vistas a medio plazo, incluso a largo. Una Feria no nace rompiendo todo. Hay que esperar a que se haga, pero existe esperanza», apuntaba, siempre analítico, Miguel Núñez. El experto librero confía en «el cumplimiento de las palabras de la alcaldesa. Si se ha tomado con ilusión, que se continúe por ese camino, con la mejora año tras año». Coincidía con González en las errores subsanables: estructura de las jaimas –se precisa la colocación de «palés» en el suelo…– y organización con más detenimiento». Tini Félix, de «Milhojas», hacía buen uso de los elogios, pero consideraba que «el sitio más adecuado para la ubicación es la calle de Santa Clara o la Avenida, porque se trata de lugares de paso. Y la gente se detiene. Aquí, sin embargo, hay que venir ex professo. No obstante, los libreros no pensamos que la Feria sea para hacer negocio, sino para que el ciudadano se habitúe al libro».
Luis Javier Alonso, ese edil hiperactivo, mostraba su satisfacción –sin perder de vista la mesa electoral– por el resultado «favorable» del certamen. «Ayuntamiento y libreros queríamos darle un impulso, desde los aspectos más formales –espacio, formato, cambio de las casetas, la configuración de actividades– a los estrictamente culturales». El concejal admitía la existencia de «cosas mejorables, y de las que tomamos nota» (ahí se incluyen, por lo visto, las sugerencias de los profesionales del sector y de los visitantes). Y anunciaba posibles planteamientos de cara a 2010, como la modificación de las fechas, a causa de la inestable climatología. «Acaso convendría un retraso ». Siempre hay, aceptaba, una «disposición a aprender y cambiar».
La jornada de clausura fue, también, fecha electoral: de caída de la hoja partidista, que es otra papeleta. No obstante, se efectuaron tres presentaciones de libros («Grandes juegos combinados desde Infantil a Secundaria», de Jesús Angel Alonso y Rosalía Flores; «Nosotras las aceñas», de Braulio Llamero; «Desiertos de la luz», «Nuestra poesía en el tiempo» y «Un tiempo que no pasa», de Antonio Colinas), las firmas de ejemplares (los anteriores y otros autores, como García Jambrina, que no gana para satisfacciones con «El manuscrito de piedra», una novela que tiene historia, y Jesús Losada) y lecturas poéticas (Pilar González España).
La Feria ha presentado –desde el pregón inaugural de Luis Antonio de Villena a la clausura– un extenso panorama de autores (cierto: alguno desertó a última hora), que han hablado de sus obras: esos universos novelescos o esos lenguajes, aquella simbología o aquella estética, aunque el auditorio fuese, a veces, más «escogido» que «masivo». El encuentro con los lectores, que va más allá de las firmas (y su pequeña vanidad) y de las dedicatorias, también ha enriquecido el certamen cultural... Entretanto, nos hemos olvidado (un poco) de la crisis esa. Al menos. Un descanso. Mientras crecen los brotes. Porque la mejor manera de homenajear al libro, digan lo que digan, está en la lectura.

  HEMEROTECA

Suscríbete a la edición papel

Suscripción La Opinión papel

Desde tu ordenador

Recibe el periódico en tu casa todos los días. Es rápido, cómodo y sencillo.
 
www.ibercoches.es
www.iberpisos.es
Marca:
Modelo:
Provincia:
  Felicita a través de laopiniondezamora.es

TEXTO

DESCRIPCION
 Ver galería »
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE ZAMORA |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laopiniondezamora.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondezamora.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya