C. G.
Las elecciones Europeas vuelven a revalidar al Partido Popular como hegemónico en la provincia, al obtener por encima del 55% de los votos y ampliar la ventaja con respecto al PSOE, que era de quince puntos en los mismos comicios de hace cuatro años, a 17. Cierto es que tanto PP como PSOE sufren destacadas caídas de sufragios contantes y sonantes, con pérdidas de 3.994 papeletas para los primeros y de 4.856 para los segundos. Pero mientras el PP mantiene su porcentaje de voto, el PSOE sufre un retroceso de casi dos puntos y medio.
La pérdida neta de votos de los partidos mayoritarios se debe, por un lado, a que la provincia ha menguado desde las elecciones de 2004 en 4.876 electores. Y por otro, a la irrupción del partido de Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia, que consigue 1.664 sufragios, logrando así convertirse en la tercera fuerza de la provincia. Aventaja a IU en 150 votos, pese a que la formación de izquierdas sólo baja ligeramente, con una pérdida de 66 sufragios y un aumento de unas décimas en su peso porcentual.
Con respecto a las últimas elecciones Generales, celebradas hace poco más de un año, el Partido Popular mejora sustancialmente sus resultados, con un avance cercano a los cuatro puntos porcentuales (la comparación de cifras de voto real es difícil debido a la gran diferencia de los porcentajes de participación). El PSOE, en cambio se aleja cinco puntos de los resultados obtenidos en unos comicios que permitieron a Rodríguez Zapatero acceder a su segundo mandato. En esas elecciones Izquierda Unida todavía conservaba el tercer puesto político provincial, y doblaba holgadamente en votos a Unión Progreso y Democracia, que ahora le ha aventajado.
La temida abstención en unas elecciones en principio lejanas para el ciudadano de a pie al final no se ha consumado, y aunque el porcentaje de abstención del 48,68% sea objetivamente muy elevado, lo es poco más que el registrado en los mismos comicios de hace cuatro años. Destaca asimismo el fuerte aumento del voto en blanco (el sobre sin papeleta sería la quinta fuerza política de la provincia), y el del voto nulo, que casi se ha duplicado con respecto a las anteriores Europeas.
El resto de los partidos minoritarios apenas cuentan con un peso testimonial en la provincia, ya que ninguno alcanza el 0,50% de los votos. El Prepal del histórico Iglesias Carreño sufre un fuerte retroceso al caer de 427 votos a 303 con respecto a las anteriores Europeas, y le siguen una sopa de letras de siglas que han cosechado un escaso apoyo popular en las urnas zamoranas.
El Prepal de Iglesias Carreño mejora resultados, pero fuera de Zamora
El Partido Regionalista del País Leonés, la formación liderada por Francisco Iglesias Carreño, número 1 por la lista al Parlamento Europeo, ha mejorado sustancialmente sus resultados electorales, al pasar de los 3.308 votos conseguidos en 2004 a los 4.079 actuales. El incremento se debe sobre todo a la mejora experimentada allende las fronteras provinciales, ya que en Zamora ha bajado de 427 votos a 303.
La jornada electoral de ayer fue una de las más tranquilas que se recuerdan, debido a la ausencia casi total de incidentes. La participación fue un tanto más tibia durante la mañana, que en la anterior convocatoria Europea, y de hecho, el porcentaje de asistencia a las urnas, del 26,44% a las dos de la tarde, estaba 1,3 puntos del debajo. Sin embargo, a lo largo de la tarde la distancia se fue reduciendo y tanto en el avance de participación de las seis de la tarde como en el definitivo de las ocho los votantes habían recuperado buena parte del terreno perdido. Al final la participación se ha quedado en un 51,32%, frente al 51,86 de la misma convocatoria de hace cinco años. El hecho de que ambas citas con las urnas no coincidieran con ninguna otra elección nacional juega a favor de la abstención, bastante más baja, por cierto, que en el resto de España, donde la participación se ha quedado en un 46%.
Para el anecdotario queda el hecho de que estas elecciones hayan terminado con el Partido del Cannabis, desaparecido del mapa, pero que logró cosechar un buen puñado de votos de descontentos, que lo auparon, incluso, al cuarto lugar entre las fuerzas políticas provinciales, cierto que con apenas 318 sufragios. Un puesto, el cuarto, que correspondería de nuevo al Prepal de Iglesias Carreño, de no haber sido por la irrupción de Unión Progreso y Democracia en la provincia.