JESÚS HERNÁNDEZ
«El electorado ha castigado enormemente a Zapatero, la crisis económica le ha pasado una gran factura al Gobierno socialista, Rajoy consolida su liderazgo en el centroderecha y el tono barriobajero de la campaña no ha retraído al elector». Lo expresaba nada más conocerse los primeros resultados oficiales, bien pasadas las diez de la noche. Es, desde la campechanía, el estudio riguroso, el análisis incisivo, que aparecen subrayados por un suave y lúcido escepticismo. Y, a continuación, apuntaba: «También ha ganado la abstención». Alfredo Hernández, catedrático de Sociología de la Universidad de Valladolid, pasó la mañana y la tarde en la capital zamorana, con su esposa y su hijo, pues no hay vida que alcance más alta serenidad (o tranquilidad) como en el Casco Antiguo.
El profesor y ensayista (ahí están sus libros y ensayos, así como el "Diccionario de Sociología", escrito con Octavio Uña Juárez), buen dialéctico, consideraba cuatro aspectos nada más disponerse de los primeros datos: «Los resultados le supondrán un efecto reforzador al PP, alcanzar solamente una participación del cincuenta por ciento en una democracia participativa puede significar la aparición de problemas de orden democrático –pues este sistema se basa en la participación–, los "populares" superan el cincuenta por ciento de los sufragios en Zamora –la provincia es de centroderecha, igual que Castilla y León, y aumenta en diez puntos la media nacional de ese partido– y la implicación en la región castellanoleonesa es más alta, lo que viene a indicar que los militantes del PP son capaces de realizar una mayor movilización que los afiliados al PSOE».
Con estos resultados, «el electorado ha castigado a Rodríguez Zapatero, pues si se comparan los votos favorables al Partido Socialista en el 2004 con los de ayer, en unas elecciones europeas, la pérdida asciende a unos 600.000 sufragios», con los datos provisionales. «Son muchos votos. La dureza de los electores ha sido enorme. Hace cuatro años estaba en la cumbre, y ahora la crisis le ha pasado una verdadera factura, tanto en el porcentaje como en el número de escrutinios». El presidente del Gobierno, por eso, «no puede calificar este resultado como una anécdota», como se adelantó a decir en la víspera de los comicios. «En absoluto. Hay una diferencia superior a tres puntos, próxima a cuatro. Y, en estos momentos, el PSOE tiene a su favor el efecto de caballo ganador». Ese efecto «puede contagiarse en las próximas elecciones generales», aunque a la inversa.
Los resultados confirman a Rajoy como candidato del PP a la presidencia del Gobierno
La consolidación del liderazgo de Rajoy en el centroderecha, a través de estos comicios, indica que «será el próximo candidato a la presidencia del Gobierno, y ha acallado las críticas dentro de su partido, pues se consideraba que las diferencias iban a resultar mínimas o se produciría un empate técnico. Y más de tres puntos de diferencia es una ventaja muy significativa».
El tono de la campaña, descalificador del contrario político y con ausencia del análisis de la realidad europea, no ha dejado en casa al elector. Tal circunstancia no ha influido en la asistencia ante las mesas electorales. «Los resultados de participación son muy similares a los de 2004. Por lo tanto, el ciudadano no se ha visto determinado por esas actitudes». En cuanto a «esa teoría de que la crisis iba a generar un gran absentismo, ha sido fallida. La situación económica sí ha perjudicado muy significativamente al PSOE», pero nada más.