Mª JESÚS FERNÁNDEZ
Nieves García afronta su segundo mandato como secretaria provincial de UGT tras ser reelegida en el cargo casi por unamidad. Aborda el contexto actual de crisis como un reto, aunque reconoce que la difícil situación laboral afecta al espíritu reivindicativo de los trabajadores y a las posibilidades de obtener mejoras.
– Ha sido reelegida por el 90% de los votos, ¿esperaba un respaldo tan alto?
– No me gusta ser adivina, pero me esperaba que cada uno respondiera actuando en conciencia. Me llevé una sorpresa para bien porque un 90% es un porcentaje muy alto, de las nueve provincias de Castilla y León ha sido el segundo más alto.
– Ese apoyo casi unánime ¿es un reflejo de que el sindicato ha alcanzado la cota deseable de unidad?
– La UGT tiene que tener esa imagen y darla y en ese sentido el porcentaje del 90% es muy significativo. Pasamos ocho horas diarias trabajando juntos y habrá nuestros más y nuestros menos pero tenemos cohesión, las federaciones saben lo que tienen que hacer y la unión provincial también. Yo creo que hemos dado esa imagen de unidad pero porque la sentimos, no por una cuestión de márketing.
– La difícil situación de crisis, ¿le hizo en algún momento replantearse la decisión de seguir en el cargo?
– No, me gustan los retos. Cuando entré en el 77 me dije que algún día llegaría a ser la secretaria general de UGT y no tenía ni idea pero lo he conseguido con mi trabajo, con mi esfuerzo y con un buen equipo. Para mí es importante que haya un diálogo social como hay a nivel confederal y regional y aquí lo estamos demandando desde hace años. Somos los máximos representantes de los zamoranos y queremos colaborar, luego que se cuelgue las medallas quien quiera, pero vamos a ver si levantamos la ciudad y la provincia cada uno desde la parte que nos toca, tanto los que tienen el dinero o los medios, como nosotros, apoyando, no dando mucha guerra, participando en los proyectos, planteando ideas y más con los técnicos que tenemos, que están muy cualificados y estamos preparados para aportar muchas cosas.
– Los objetivos que se plantea para los próximos cuatro años, ¿estarán condicionados por la crisis?
– El proyecto de trabajo lo abordaremos la próxima semana y es de carácter anual. Nos vamos a poner deberes y yo creo que la colaboración con las instituciones va a ser muy importante e intentar que los partidos políticos se unan a nuestra causa para hacer cosas por la provincia.
– ¿La nueva secretaría específica de Política Social tiene esa finalidad?
– Hay que trabajar con quien sea si se trata de sacar la provincia adelante. Entiendo que la nueva secretaría, que es de política de coordinación local, nos va a servir para trabajar en temas vitales como las infraestructuras y la vivienda.
«Aunque no se suban los salarios se pueden realizar mejoras sociales»
– La crisis hace más necesario que nunca la defensa de los trabajadores, que al mismo tiempo tienen más reparos a reivindicar por miedo a perder su trabajo, ¿como se puede romper esa barrera?
– Es un poco complicado, los trabajadores no tienen ganas de arriesgar y yo creo que los sindicatos estamos siendo bastante sensatos con la situación, porque podríamos montar una huelga general pero ahora mismo yo no sabría contra quién, aunque hay adversarios a que esta crisis se vaya acabando poco a poco. Lo que si hay que hacer es trabajar con mucho empeño y de la mejor forma. Nos marcaremos unos retos y yo creo que después del verano nos sentaremos a hablar con CC OO y CEOE y con el resto de las instituciones.
– ¿La negociación colectiva permanece paralizada por esa imposibilidad de reivindicar?
– Son cosas paralelas. Cuando empezamos a negociar los convenios nos marcamos una plataforma conjunta y unitaria para todos los convenios y luego ya cada uno incorpora los matices, aunque la repercusión salarial es diferente porque no todo el mundo cobra lo mismo. Intentamos que no haya una subida salarial escasa que no es acorde con lo que nosotros pedimos, en este caso de un 2% marcado por los Presupuestos Generales del Estado. Pero se pueden ver otras cosas positivas que no son salarios dentro de la negociación colectiva, como son los planes de igualdad, trasladar mejoras sociales, más vacaciones al año, una reducción jornada y, en definitiva, una serie de cosas que se pueden negociar y no cuestan dinero al empresario, pero no quieren hablar de nada de esto.