M. J. F.
Al menos una veintena de trabajadores zamoranos podrán beneficiarse de ayudas de entre 1.200 y 1.800 euros. Esta es la cifra de desempleados afectados por los dos expedientes de regulación de empleo (ERE) presentados en la provincia durante el primer trimestre del año que podrán acogerse a esta línea de subvenciones, a las que también pueden acceder las personas que se hayan visto perjudicadas por la situación de insolvencia de su empresa desde el 1 de noviembre del 2008.
El objetivo de esta medida, puesta en marcha por la Junta de Castilla y León, es mitigar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores que se encuentran en esta situación, que recibirán un importe máximo de 1.200 euros y de 1.800 en el caso de que superen los 55 años de edad. Un perfil que puede corresponder a un gran número de los desempleados zamoranos afectados por un ERE, «sobre todo los pertenecientes al sector de la construcción», según destaca la secretaria provincial de UGT, Nieves García. Por ello aplaude la concesión de estas ayudas «porque a partir de los 52 años los trabajadores se encuentran con muchas dificultades para recolocarse y en algunos casos llegan a agotar las prestaciones por desempleo». Según plantea, además de estas ayudas, «que llegan con retraso», adelantar la edad de jubilación podría ser otra medida efectiva para paliar el desempleo «porque hay trabajadores que no se encuentran en condiciones de trabajar a los 65 años que pueden dejar su hueco a los jóvenes».
Los posibles beneficiarios de estas ayudas pueden solicitarlas en las Oficinas Territoriales de Trabajo de Castilla y León, donde también pueden obtener información sobre ellas.
La medida también incluye ciertas limitaciones, como que el expediente de regulación de empleo no haya afectado a más de 250 trabajadores y que la cuantía que recibirá el empleado nunca podrá superar el salario abonado por la empresa.