M. J. F.
Los seis trabajadores que forman parte de la plantilla de la distribuidora de gas butano Rohisa han recibido una carta en la que se les comunica un permiso de vacaciones hasta el próximo 10 de mayo. Un descanso involuntario que obedece a la pérdida de la concesión del servicio de Repsol, hecha efectiva el pasado 30 de abril.
«Repsol envió un fax el pasado 8 de abril en el que informó a la empresa de la intención de no renovar la concesión del servicio sin exponer los motivos», explica la secretaria provincial de UGT, Nieves García. Tras este anuncio los responsables de la empresa instaron el pasado día 30 a la plantilla de trabajadores a cogerse un permiso de vacaciones hasta el 10 de mayo. Por su lado, los representantes sindicales han informado a la Inspección de Trabajo sobre la ausencia involuntaria de los empleados en sus puestos de trabajo. «De momento hemos conseguido que los trabajadores hayan recibido por escrito las vacaciones que se han visto obligados a coger», destaca García, quien considera que la empresa tendría que haber solicitado un expediente de regulación de empleo por suspensión de contrata.
El sindicato estudiará ahora las medidas legales más adecuadas para resolver la situación a la que se han visto expuestos los trabajadores, que tienen una media de 45 años. Uno de los empleados tiene 61 años con lo que podría beneficiarse de una prejubilación, todavía lejana para el resto de la plantilla, con edades comprendidas entre los 45 y los 54 años.
Los representantes de los trabajadores no descartan solicitar la intermediación del Servicio Regional de Relaciones Laborales (Serla) con la intención de buscar opciones de recolocación para los empleados, que habrían recibido una posibilidad de recolocación todavía no confirmada por parte de la otra empresa de la provincia encargada de la distribución del gas servido por Repsol. La compañía podría haber iniciado un proceso de centralización del servicio ante el descenso de la demanda de gas butano.
DESCENSO DE LA DEMANDA
Expansión del gas ciudad
La bombona de gas butano puede tener los días contados ante la agresiva competencia ejercida por el crecimiento imparable del gas ciudad, ya presente en 26.000 hogares de la provincia.
Reducción del coste
El descenso de la demanda del gas butano se ha producido a pesar de la reducción del coste efectuada desde el pasado 1 de abril, con un descuento de tres euros, con lo que pasará de costar 13,5 a 10,5 euros.